Otros 13 errores más que solemos cometer los saxofonistas (II)

Continuamos con la segunda parte de la saga: ” Los 13 errores que solemos cometer los saxofonistas”. Para no eternizarnos solo voy a hacer una entrada más, pero te aviso de que en esta ocasión hay más de 13.  Algunos de los errores reflejados son muy básicos pero te sorprenderá la cantidad de saxofonistas que a pesar de ello caen reiteradamente.

Espero que esta entrada te siga dando que pensar.

ERRORES QUE SOLEMOS COMETER:

  1. No abrir bien los ojos y oídos, ya que esto nos crea una percepción errónea de nuestro nivel como músicos.  En numerosas ocasiones te vas a encontrar a saxofonistas de todos los perfiles (incluyendo a profesores) que piensan que lo hacen todo muy bien, unas veces influenciados por lo que ven en su entorno más cercano y otras veces  por pura ignorancia haciéndoles ir por la vida “encantados de haberse conocido”. El problema es que al salirte de esa zona y cuando no tienes a los que alaban todo lo que haces resulta que te puedes llevar una sorpresa. Te voy a contar un secreto. Yo fui a estudiar al Conservatorio de   Bordeaux (Francia) con mi premio extraordinario final de carrera bajo el brazo. Iba en el avión con mi cara de crack pensando que era Dios tocando hasta que aterricé. El nivel de los que estaban allí era mucho más alto y lo primero que me dijeron en clase fue lo siguiente: “¡Muy bien Rafa, has hecho todas las notas! ¡Estupendo!. Ahora tócala de nuevo pero esta vez intenta hacer algo que parezca música“. Y así se desmoronó todo mi mundo de fantasía. Así que te voy a dar cinco consejos para que tengas los pies en la tierra. Escucha, aprende, trabaja, “keep calm”  y ¡¡ SÉ HUMILDE!! Es fácil de decir pero difícil de hacer ya que la mayoría hemos aprendido cada vez que la gravedad nos ha bajado bruscamente al suelo.
  2. No aprender a aceptar las críticas constructivas, y como artista no aprender a lidiar también con las que no lo son porque también vendrán. Agradece y reflexiona sobre las constructivas porque siempre puedes aprender algo.
  3. No asumir tu parte de culpa en los errores cuando las cosas no salen bien. Solemos achacar errores a que nuestro profesor era muy malo, a los nervios, a las cañas, a la acústica de la sala, etc., cuando en realidad somos nosotros los que decidimos con qué profesor estudiar, qué repertorio tocar, cómo y cuánto estudiarlo, con qué cañas tocar y eres tú el que decides si pruebas o no la acústica de la sala previamente al concierto. Intenta definir qué parte de ese error se podría haber evitado si hubieses hecho otra cosa y aprende de ello. Esto te ayudará a ser más previsor.
  4. Pensar que tocar el saxofón es una carrera de velocidad. No es así. Es una carrera de larga distancia. Así que no tengas prisa, mantén ese buen ritmo de estudio y por el largo camino adelantarás a los que no han sido capaces de mantenerlo.
  5. Tocar todo con la misma boquilla. No olvides que no es lo mismo tocar de solista con una banda que con un cuarteto de cuerdas. Debes tener en cuenta la acústica de sala y, por otro lado, ser consecuente si quieres buscar homogeneidad en el sonido con tu cuarteto de saxofones o cualquier agrupación a la que pertenezcas. Tu sonido debería adaptarse a las circunstancias del momento, así que deberías disponer de varias opciones.
  6. Pensar que cuando termines el grado superior ya lo sabrás todo. (Es un error muy grave, aunque es peor aún cuando los profesores lo piensan sobre sí mismos). Como ya he dicho antes, sé humilde porque con el tiempo te darás cuenta de que cuanto más sepas, serás más consciente de que no sabes una mierda.
  7. (Sugerencia) APLAUDE al profesor que cede oportunidades a sus actuales y antiguos alumnos para tocar con orquesta.  En España hay una gran cantidad de jóvenes saxofonistas con altísimo nivel que están buscándose la vida y no encuentran forma de poder tocar aunque sea una sola vez con una orquesta profesional. Seamos generosos y dejemos de acapararlo todo. Ellos necesitan oportunidades para demostrar y demostrarse que todos estos años de estudio e inversión han merecido la pena.
  8. Pensar que sólo es importante con quien estudias saxofón en el grado superior. De lo que aprendas en las enseñanzas elementales y profesionales (¡¡ 10 años!!) va a depender tu rendimiento e incluso tu motivación para dedicarte profesionalmente en el futuro. Así que investiga bien y apuesta por profesores activos y enamorados de su trabajo en estos niveles en la medida de lo posible.
  9. No grabarse. Hay que hacerlo para después escucharte con absoluta concentración. Verás como siempre sacarás conclusiones. ¡¡Ojo!!, también en video porque te darás cuenta de gesticulaciones innecesarias y vicios técnicos que podrás corregir sólo si los detectas al verte desde fuera.
  10. Grabar mal tanto en calidad de audio e imagen a la hora de compartir o presentar videos. Debemos cuidar el detalle y por supuesto intenta que lo que vayas a grabar sea bueno.
  11. No asumir lo siguiente. El nivel técnico máximo que consigas en tu vida musical (en velocidad) llegará aproximadamente 5 años después de finalizar el grado superior siempre y cuando hayas seguido estudiando y formándote a tope. A partir de ahí vivirás de las rentas y como mucho te mantendrás en ese nivel al que hayas llegado pero no irás a más. Todo esto no es solo debido al límite físico, también al hecho de no tener la presión de tener que traer el trabajo semanal a un profesor y a factores que limitan tu tiempo de estudio como dejar de vivir en casa de tus padres donde te lo hacían todo, el hecho de trabajar, etc.  (Al que te diga que esto no es cierto y cumpla esos requisitos pídele que inmediatamente te toque lo que él quiera a negra=160 y siéntate a verlo en el sofá con tus palomitas mientras lo intenta, ya me contarás). Eso sí, musicalmente seguirás creciendo siempre que te cultives.
  12. Fijarse únicamente en lo que hace mal el que está tocando. Intenta disfrutar de la música y ten en cuenta que lo que realmente nos hace mejorar es detectar lo bueno para poder copiarlo nosotros.
  13. Pensar que es asumible estudiar el grado superior y una carrera universitaria “fácil”.  En fin, tu sabrás. Cuanto más cargada lleves tu mochila más te costará seguir avanzando. Pero recuerda que en cualquier prueba en la que tengas que tocar, al tribunal le va a dar igual lo que lleves en tu mochila, se limitarán a escucharte. (Salvo que en tu tribunal esté tu prima segunda y tu vecino)
  14. No hacer deporte. Es necesario para tu bienestar mental y físico salirte de las rutinas de estudio y practicarlo.
  15. No asumir que tenemos vida al margen de lo que se supone que es nuestra pasión que es la música y nuestro instrumento. No vivirla te hará incapaz de transmitir emoción.
  16. No cuidar tu imagen en el escenario: ropa adecuada, saludo al público, la manera de dirigirte al mismo y la gestión del espacio que vas a ocupar en el escenario.
  17. No trabajar la concentración previa a los conciertos. Ayuda mucho hacer tu propio ritual de vestirte, preparar tus partituras o verificar la batería de tu ipad, llegar con suficiente antelación a la sala para estar tranquilo, llegar con tu selección hecha de cañas,  preparar tu botella de agua, confirmar tu ubicación en el escenario, calentar, preparar tu pañuelo por si te sudan las manos, etc. en resumen, un ritual que suelas hacer para permanecer concentrado y sin distracciones.
  18. No probar lo suficiente la acústica de la sala en la que vas a tocar. Lo ideal es probarla días antes con tus 6 cañas que tengas reservadas para el día del concierto.
  19. No tomar el tiempo suficiente para afinar en el escenario hasta que estés seguro. A veces nos entra el pánico, hacemos como que hemos movido la boquilla sin asegurarnos y al final estamos desafinados. Por favor, SI TIENE QUE ESPERAR EL PÚBLICO, QUE SE ESPERE. Afina bien y déjales con la boca abierta.
  20. Olvidarse de que conforme vas tocando en el concierto se va subiendo tu afinación y no obrar en consecuencia. No dudes en afinar las veces que sean necesarias.
  21. No valorar la importancia de tener un muy buen pianista especializado en nuestro repertorio en las pruebas que hagas. Escatima en otros gastos, en esto NUNCA.
  22. (Error de profesor) Que tu profesor te hable constantemente de la importancia de asistir y dar conciertos pero tú no lo veas hacer ni lo uno, ni lo otro.
  23. No probar los saxofones y boquillas antes de comprarlos. Hoy en día esto es posible en muchísimas tiendas y distribuidores.
  24. Ser esclavo de tu imagen en las redes sociales es tan perjudicial como no existir en las mismas. La primera es la búsqueda de una popularidad fácil (disfrazada de querer mostrar cercanía) que te quita un tiempo muy valioso y te desvía de la búsqueda de la excelencia en tu faceta musical y la segunda es el desperdicio de una herramienta de promoción gratuita de tu buen hacer. Lo ideal es un término medio. Y si me permites un consejo: No te abras una página de Facebook. Llegarás a más personas con instagram.
  25. No asumir que podemos aprender muchísimo de los músicos que no hacen clásico.

En relación a esto último, te voy a mostrar un video ilustrativo como ejemplo de lo que entre muchas cosas podemos aprender. En primer lugar a quitarnos el palo que parece que tenemos en el culo cuando ocurren cosas inesperadas en el escenario. En segundo lugar a descubrir cómo hacer que nuestro paso por el escenario no sea un coñazo visual y tercero a relajarnos  y disfrutar porque aunque te parezca increíble el público viene a los conciertos a eso.

En el video le piden a Bruce un tema que no estaba dentro del programa del concierto (no ensayado). Se trata de un clásico que conoce pero que no canta desde hace muchos años. En medio de la actuación, y sin perder los papeles ante 45.000 personas, se pone a ver qué tonalidad le podría venir bien para cantarla. (Verás como ese tiempo que tarda en decidir y que a nosotros nos parecerá una eternidad merecerá la pena a posteriori).

Los músicos del grupo conocen la armonía y forma del tema porque se trata de un clásico y sólo están esperando a que le digan en qué tonalidad la piensa cantar para transportar lo que van a tocar. (Estos músicos son del perfil de los que les das una lista de acordes y una forma musical y sobre la marcha te tocan lo que tú quieras de memoria tras concretar 3 detalles). Mientras tanto Bruce se pone a cantar al público para dar tiempo a que los vientos saquen la melodía de oído hasta que llega un momento en el que cuenta compases para la entrada del batería y comienza el espectáculo.

Atención porque los músicos hacen sus solos y riffts en una tonalidad no programada. Atento al “solaco” que se marca el saxo y fíjate como interactúa el saxofón con el cantante. ¿Los notas nerviosos?, pues quizás sí, pero fíjate cómo han sabido sacar esta situación embarazosa adelante de una manera espectacular. Así que NUNCA PIERDAS EL HAMBRE DE APRENDER DE TODO Y ABRE UN POCO MÁS LA MENTE. NO TE ESTOY DICIENDO QUE HAGAS EXACTAMENTE LO QUE BRUCE EN TUS CONCIERTOS, SÓLO QUE LOS DISFRUTES, QUE HAGAS DE CADA UNO ALGO ESPECIAL Y PERSONAL, QUE HAGAS CÓMPLICE AL PÚBLICO Y QUE TE CURTAS EN MIL BATALLAS PARA NO PERDER LOS PAPELES CUANDO OCURRAN IMPREVISTOS. NO TENGAS MIEDO A SER TU MISM@ Y APRENDE DE LOS ERRORES.

Sí, ya sé que el solo del segundo trompeta podría haber estado mejor pero pregúntate: ¿cómo lo habría hecho yo sin ensayar ante 45.000 personas? Veamos siempre lo positivo.

Gracias por tu tiempo.

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