SaxRules.com Alexandre Gallego Medal

Hoy nos desplazaremos a Galicia para entrevistar a un fantástico saxofonista de Redondela (Pontevedra) que es en la actualidad profesor en el Conservatorio en el Conservatorio Profesional de Vigo. Perteneciente a una estupenda remesa de saxofonistas gallegos que han aprobado las últimas oposiciones y con una muy interesante trayectoria musical.

Hoy, SaxRules.com Alexandre Gallego Medal.

SaxRules: ¿Cómo apareció el saxofón en tu vida?

Alexandre: El inicio de mi relación con el saxofón puede que no sea la más habitual de entre las presentes en estas entrevistas. En mi familia, tanto mi padre como mi madre son maestros de profesión por lo que no estaban relacionados directamente con este mundo. Sin embargo, en mi casa siempre ha existido una gran afición y respeto por todas las artes: pintura, escultura, arquitectura, literatura y, cómo no, por la música, y en especial, por la música clásica.

Siendo mi hermano y yo aún pequeños, con 6 o 7 años, me llamó la atención una grabación antigua que encontré en casa y en la que el saxofón era el protagonista dentro de un estilo de música ligera de los años 70. Me encantaba escucharla, especialmente en los viajes que hacíamos en coche. Todo esto, sumado también al hecho de que mi abuelo, al que no conocí, había sido contrabajista en una orquesta de música ligera bastante famosa en su época, hizo que mis padres nos preguntaran a mi hermano y a mí si nos gustaría estudiar saxofón en el Conservatorio. Los dos respondimos que sí al instante.

SaxRules: Háblanos de tu formación inicial musical hasta finalizar grado medio.

Alexandre: Como te decía antes, tanto mi hermano como yo comenzamos a estudiar saxofón en el Conservatorio que existía en nuestro ayuntamiento, Redondela. Allí pasé cuatro años, ya que por aquel entonces solamente se ofertaba el grado elemental. Además de a las clases de instrumento, nos incorporamos a un ensemble de saxofones muy numeroso de reciente creación en el centro, que hacía más ameno aún el estudio del instrumento. Tras esos cuatro años y tras obtener una de las tres plazas ofertadas en unas concurridas pruebas de acceso, ingresé en el Conservatorio Profesional de Música de Vigo, centro en el que 25 años después de acceder como alumno comienzo este curso como profesor. El edificio actual no existía entonces, sino que el Conservatorio Superior de Música de Vigo compartía sus instalaciones con los grados elemental y profesional. El claustro de profesores se ha renovado también casi al completo. Para mí fue una gran novedad el llegar tan pequeño y por primera vez a un centro tan grande. Allí me encontré (estoy hablando de hace 25 años) con un aula de saxofón un poco anclada en el pasado y poco abierta al exterior y a todo lo que acontecía en el mundo del saxofón en ese momento. Pese a todo, yo tenía claro que me quería dedicar a este instrumento y nunca se me pasó por la cabeza nada más. Una vez finalizado el sexto curso preparé las pruebas de acceso al superior con obras de Glazunov, Ibert y Villalobos y me presenté en A Coruña y Vigo. Tras obtener plaza en ambos, me decanté por iniciar una nueva experiencia en otra ciudad y me trasladé a A Coruña.

SaxRules: Háblanos de tu paso por el Superior de Música de A Coruña

Alexandre: En A Coruña pasé unos años muy felices, llenos de nuevas experiencias. Allí conocí a Narciso Pillo, mi profesor durante toda esta etapa y un enamorado del saxofón y de la música en general. Recuerdo que en mi primera clase con él fue muy sincero y, aún reconociendo que poseía cualidades para ser un buen saxofonista, me advirtió del largo camino que me faltaba por recorrer para poder conseguirlo. Sus exigentes clases me motivaron y me obligaron no sólo a aumentar el tiempo dedicado al estudio del saxofón sino a optimizarlo, a aprender a aprovecharlo al máximo. También viví mis primeras experiencias en concursos, tuve la oportunidad de tocar con la Banda Municipal de A Coruña en el Palacio de la Ópera, con la Banda Municipal de Ferrol en el Teatro Jofre, algún concierto en el Paraninfo de la Universidad, etc. En A Coruña conocí a mucha gente nueva, ex alumnos que ahora forman parte de grandes orquestas españolas y europeas por lo que, de A Coruña, ciudad en la que pasé ocho años de mi vida, me he llevado grandes amigos y muy buenas experiencias que nunca olvidaré.

SaxRules: Durante los años 2009,2010 y 2011 trabajaste con grandes saxofonistas en un curso de experto y un máster organizados por la Universidad Internacional de Andalucía. Háblanos de estas interesantes experiencias.

Alexandre: A finales de 2008, tras realizar el recital de fin de grado superior se acababa un ciclo por lo que era el momento de detenerse brevemente y pensar en el futuro musical que quería para mí. Evidentemente, sentía que todavía me faltaba mucho por aprender y muchas experiencias por vivir si lo que deseaba era llegar a ser un gran intérprete y un gran docente de saxofón. Una vez pasada la navidad me surgió una oportunidad de trabajo en un conservatorio privado de la ciudad de Vigo, muy cerca de casa y la acepté. Fueron mis primeros pasos como profesor de saxofón. Sin embargo, una vez llegado el verano decidí que lo mejor era buscar opciones para ampliar conocimientos y descubrí que la UNIA (Universidad Internacional de Andalucía) ofertaba un curso de Experto Universitario en Interpretación Instrumental en varias especialidades entre las que se encontraba el saxofón. La nómina de profesores era increíble: Vincent David, Claude Delangle, Arno Bornkamp, Eric Devallon y Juan Jiménez eran los invitados ese curso 2009-2010. Los encuentros se celebraban mensualmente, de viernes a domingo en el Palacio de Jabalquinto, en una villa como Baeza, patrimonio de la humanidad y en el que además dormíamos todos los alumnos/as matriculados, creándose así un vínculo especial entre nosotros. El enclave era todo un lujo. Debíamos enviar una solicitud junto al CV y una grabación. Recuerdo que la obra elegida por mí fue el concierto de Tomasi. Durante esos encuentros conviví y entablé amistad con magníficos saxofonistas y fantásticas personas. Cada uno de nosotros tenía una clase individual de una hora y media por encuentro, creo recordar, en la que contaba en todo momento con un pianista acompañante del nivel de Pablo Puig. Además, estábamos presentes en el resto de clases, que se sucedían desde la mañana hasta la tarde noche, con una pausa para comer a mediodía. El hecho de escuchar las principales obras de nuestro instrumento con acompañamiento de piano, interpretadas por fantásticos saxofonistas y con los distintos enfoques que cada uno de los docentes aportaba fue una experiencia muy enriquecedora. Además de esto, los conciertos y la propia convivencia con profesores y alumnos fuera de las clases también nos proporcionó grandes aprendizajes. En el curso siguiente este Experto Universitario se convirtió en Master Universitario en Interpretación Instrumental. Aumentó el número de encuentros mensuales y se añadieron algunas clases teóricas y conferencias además del Trabajo de Fin de Máster. En este segundo curso, además de Delangle, Bornkamp, Devallon y Juan Jiménez, conocí también a Philippe Lecoq y a Johan Van der Linden. Además de Pablo Puig, también contamos durante ese año con otro fenomenal pianista como Juan Escalera. Guardo un recuerdo muy bonito de las experiencias vividas durante ese período: un profesorado muy implicado y profesional, un trato cercano, conciertos, clases y charlas muy interesantes. Esos años en Baeza me abrieron los ojos, me descubrieron la realidad del saxofón en España y me motivaron a seguir creciendo. Allí coincidí con fenomenales intérpretes y geniales personas que ahora ocupan un lugar importante dentro del panorama saxofonístico: Javier Linares Leyva, Antonio García Jorge, Pablo Sánchez Escariche, Asensio Sánchez, Púrpura Pansa, Ana Belén Arinero, Juan Pedro Luna o Airam Déniz, por citar algunos de ellos.

Como te decía fue una experiencia muy grata y que me abrió los ojos, por lo que ese mismo verano de 2011 busqué modelos parecidos y encontré un curso para postgraduados en el CSMA. La organización era similar al Máster de la UNIA: encuentros mensuales, clases con piano y la nómina de profesores difícilmente mejorable: Jean Denis Michat, Claude Delangle, Arno Bornkamp, Federico Coca, Mariano García y Antonio Felipe Belíjar. Y como pianistas acompañantes Takahiro Mita y Aniana Jaime. No se podía pedir mucho más. Allí conocí un aula de saxofón con un nivelazo, unas instalaciones envidiables y un ambiente maravilloso. Por último, otra iniciativa parecida a las dos descritas anteriormente fue la vivida entre los años 2014 y 2017 y muy cerquita de casa pese a estar en otro país. El fantástico trabajo realizado por Luis Ribeiro (profesor de saxofón en la Universidade do Minho, en Braga-Portugal) al frente de la AISAX (Academia Internacional del Saxofón) me permitió trabajar, con el mismo sistema de encuentros mensuales, con intérpretes y docentes de la talla de Marcus Weiss, Otis Murphy, Jérôme Laran, el Morphing Quartet, Arno Bornkamp, Antonio Felipe Belíjar o Tomás Jerez.

Este tipo de iniciativas tan interesantes te permite mejorar no sólo en la faceta interpretativa sino también en la pedagógica. Esa gran variedad de puntos de vista sobre nuestro instrumento y sobre la música en general te enriquece y hace que abras tu mente a todo tipo de estilos y opciones interpretativas.

SaxRules: Actualmente eres profesor del Conservatorio Profesional de Vigo . Haz balance de tu trabajo como profesor hasta ahora.

Alexandre: La casualidad ha hecho que mi primer destino haya sido el centro en el que estudié el grado profesional. De momento no te puedo contar grandes cosas. Estoy muy ilusionado porque inicio una nueva etapa en el conservatorio profesional de una de las mayores ciudades del noroeste de España como es Vigo, y que además cuenta con una amplia tradición bandística por lo que, a priori, su capacidad de crecimiento es enorme. Tanto mi compañera Patricia Cadaveira como yo tenemos una muy buena sintonía y muchas ideas que esperamos poder llevar a cabo ya desde este mismo curso que empieza. Estamos deseando conocer a fondo a nuestros alumnos y trabajar con ellos.

SaxRules: Háblanos de tu experiencia en concursos.

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Alexandre: Los concursos de música de cámara y saxofón y todo lo que ello conlleva: su preparación, los viajes, las experiencias vividas, la convivencia, el enriquecimiento cultural, las nuevas amistades, etc, me han aportado sensaciones maravillosas, únicas. Pese a que ya había participado, e incluso sido premiado, en algún concurso a nivel autonómico formando parte de un cuarteto de saxofones con compañeros del Conservatorio Superior de A Coruña o en solitario en el 2009; el concurso que marcó un antes y un después en mi vida musical fue el Concorso Internazionale di Musica da Camera Salieri-Zinetti, en su edición de 2016. Venía de unos años difíciles en el ámbito profesional y durante ese verano mi amigo y genial pianista Gabriel López, catedrático en la especialidad de repertorio con piano para instrumentistas en el Conservatorio Superior de Música de A Coruña, y yo, decidimos prepararnos para ese gran reto. Del total de 91 solicitudes, 66 aspirantes pasamos el primer corte y nos desplazamos a Verona, una ciudad preciosa, llena de historia, de cultura y en la cual disfrutamos de una semana increible. El programa que habíamos diseñado incluía obras de Swerts, Desenclos, Albright, Creston y Gotkovsky. El concurso se desarrollaba en tres fases: eliminatoria, semifinal en la ciudad de Mantua y final de nuevo en Verona. El ambiente que nos encontramos fue ideal, el que debiera verse siempre en este tipo de eventos: compañerismo entre todo tipo de formaciones camerísticas llegadas desde más de treinta países, intercambio de experiencias entre músicos de diferentes culturas y total deportividad tras las decisiones del jurado. Recuerdo que cuando escuchamos el nombre del Dúo Sciolto entre los 18 semifinalistas mi alegría fue inmensa. Ahora tocaba disfrutar de lo que quedaba por delante. Tanto para Gabriel como para mí, el subirse a un escenario y tocar ante el público es una sensación inigualable, que crea adicción. En pocas situaciones somos más felices que ofreciendo un concierto. En esta semifinal, desarrollada en el conservatorio de Mantua, situado en un viejo monasterio en pleno casco histórico, escuchamos grupos con un nivel altísimo y una calidad humana excepcional, desde varios tríos chelo-clarinete-piano, pasando por cuartetos de cuerda, dúos de violín y piano o chelo y piano, quintetos de metal, cuartetos de saxofones, etc. Tras desvelarse la decisión del tribunal y sabernos uno de los ocho finalistas, el sueño de poder ofrecer recitales en importantes ciudades italianas e incluso en Nueva York continuaba siendo posible. Uno de los momentos más especiales y que más disfruté personalmente en la final fue la interpretación del 2º movimiento de la sonata de Albright: La follia nuova con el auditorio del Conservatorio de Verona en un silencio absoluto. Sólo quedaba escuchar el veredicto final del jurado. Y cuando éste pronunció nuestro nombre en el tercer premio (compartido con el Dúo Sonoro (violín y piano) proveniente de Ucrania) y en un premio especial Cicerone Music&Art Supporting Award nuestra alegría fue inmensa. Además de las felicitaciones de todos los miembros del jurado, el hecho de que una artista como Elmira Darvarova, concertino de la Metropolitan Orchestra de Nueva York mostrase tanto interés por nosotros a lo largo del concurso y nos felicitase personalmente en más de una ocasión hizo que, tras el concierto de premiados, celebrado en una preciosa Villa histórica veronesa, regresásemos a España muy orgullosos y satisfechos con el papel realizado.

Aún con la alegría presente por la reciente experiencia vivida en Verona me apetecía un nuevo reto, conseguir hacer un buen papel en un concurso dedicado a mi instrumento. Y muy pronto descubrí el Concorso Internazionale Adolphe Sax que se celebraba en Castelbuono, Sicilia en el mes de enero de 2017. Me llamó la atención el hecho de que no era necesaria la participación de un pianista ya que la fase eliminatoria era a solo y en la final la obra a interpretar era el concertino da camera de Ibert con acompañamiento orquestal. Solamente la posibilidad de tocar esta monumental obra del repertorio acompañado de una orquesta hizo que me decidiese a participar. Y la experiencia no me defraudó: una isla espectacular, un personal humano muy cercano, un jurado de prestigio, llegado desde Francia en su mayoría: Jean-Louis Delage, Jérôme Laran y Géraud Etrillard y unos participantes de una gran calidad artística y humana. Otro recuerdo que tengo es el de las condiciones climáticas con las que nos tocó lidiar. Nos encontramos con los últimos coletazos de una ola de frío que había atravesado Italia. Se veían las cimas de las montañas totalmente nevadas y el frío era considerable. Tras pasar la fase eliminatoria, la final se celebró en una antigua iglesia transformada en centro cultural pero que carecía de calefacción. Pese a que se instalaron un par de grandes calefactores a ambos lados del escenario, creo que nunca he pasado tanto frío en un escenario. Francisco Rusillo, Salvatore Castellano, Valentin Bouland, Mary Osborn y Francesco Macri creo que estarán de acuerdo conmigo. Pese a estar contento con la interpretación que había hecho, entre esos magníficos saxofonistas que he citado, un primer premio siempre te sorprende y alegra al mismo tiempo. Y la alegría fue mayor cuando el jurado me otorgó un premio adicional, que en aquella edición no constaba en las bases originales, y me invitó a formar parte del jurado de la segunda edición. Fue todo un honor recibir ese galardón y un placer volver a Castelbuono en 2019 con Alfonso Padilla, Jean-Louis Delage, Giovanni D,Aquila y Mario Giovannelli como compañeros. Esta segunda experiencia en Sicilia fue un verdadero gusto. La convivencia diaria con todos ellos fue excepcional y en las decisiones tomadas en el concurso el consenso fue total. La interacción con los participantes tras las decisiones del jurado fue una bonita y nueva experiencia para mí. Destacaré también la calidad humana de la organización: Nicola Mogavero, Salvatore Barberi, Michele Gerardi (seguro que me olvido a más de uno). Otras gratas experiencias en concursos del Duo Sciolto fueron nuestro primer premio en The Muse Competition en la edición de 2019 lo que nos llevó a poder tocar en Atenas en una de las salas del Megaron Concert Hall y a conocer a sus fantásticos organizadores Maria Amanaki, Christophor y Natalia Miroshnikov. También destacaría nuestro segundo premio en la edición de 2019 de On Stage Competition y que nos permitió ofrecer un recital en la ciudad de Milán y conocer a sus encantadores y amabilísimos organizadores Luca Palmas y Patrizia Grignani.

Por último, te contaré nuestra experiencia en la Feurich Competition. Se celebraba en Viena justo el día siguiente a nuestro concierto en Atenas y se me ocurrió coger un vuelo directo de Atenas a Viena a las 5 de la madrugada para poder llegar a tiempo y tocar esa misma mañana. Al salirnos bien la jugada y recibir un primer premio, tuvimos la oportunidad de tocar al día siguiente en una preciosa e histórica sala, la Ehrbar Saal aunque tanto en Atenas como en Viena tuvimos que soportar una temperatura de 37 grados a la hora del concierto con el problema añadido de la falta de aire acondicionado en la sala de la capital austríaca.

En definitiva, la participación en estos y otros concursos nos ha permitido vivir experiencias maravillosas por lo que me parecen plataformas ideales para que solistas o grupos camerísticos que, como nosotros, disfrutan interpretando música sobre un escenario, se den a conocer.

SaxRules: Has aprobado las oposiciones recientemente. Cuéntanos qué hay detrás de este logro conseguido.

Alexandre: La dificultad de aprobar unas oposiciones es algo que sólo sabe con certeza el que se ha preparado seriamente para ellas. El primer paso que hay que dar es mentalizarse para lo que se nos viene encima: un año de tu vida tendrás que renunciar a una gran parte del tiempo libre que te deja tu trabajo profesional para dedicárselo íntegramente a ellas. Sin embargo, la posible recompensa merece la pena. Es importante también planificarse bien, puesto que no sólo le hemos de dedicar muchas horas al saxofón, sino también al análisis, al temario y al diseño de una programación didáctica y sus unidades didácticas. Por último, es muy recomendable buscar una buena ayuda y no afrontar el proceso solo. Existen fantásticas academias virtuales de preparación de oposiciones a nuestro cuerpo de profesores de música y artes escénicas. Una vez conocido el proceso, sus diferentes pruebas, su valoración, debemos elegir cuidadosamente el repertorio que pretendemos interpretar ante el tribunal. Evidentemente debe ser variado, interesante y que permita mostrar de la forma más clara posible las virtudes individuales y el potencial de cada saxofonista. No está de más tener alguna obra alternativa que añadir o quitar dependiendo del tribunal que finalmente nos sea asignado y sus preferencias estilísticas. Por último, el contar con un buen pianista es una grandísima ayuda y puede marcar la diferencia en un momento de tanta tensión como es una oposición. Tras tener todo esto claro, queda lo más importante: trabajar, dedicarle horas y horas, mantener la cabeza en su sitio en cada momento y no desesperarse. Evidentemente, siempre hay que contar con un poco de suerte, pero es un proceso duro, en el que no llega con mostrar las titulaciones que posees, las instituciones en las que has estudiado o los premios con los que has sido galardonado, sino en el que hay que demostrar esa supuesta valía en cada una de las pruebas: interpretando, analizando, desarrollando adecuadamente un tema o exponiendo una programación didáctica. Solo haciéndolo bien en todas y cada una ellas, tendrás opciones de alcanzar la meta.

SaxRules: Tu momento musical más dulce?

Alexandre: Aunque todavía espero que mi momento musical más dulce esté por venir, de los ya vividos, si me tengo que quedar con uno, sería con la experiencia vivida en el Concurso Salieri Zinetti. Esa semana en Verona, el poder escuchar y convivir con tantos fantásticos grupos camerísticos llegados de todo el mundo y el hecho de que el duo Sciolto fuese reconocido, premiado y felicitado por intérpretes de reconocido prestigio y agencias de management musical hizo que mejorase mucho la confianza en mí mismo. Creo que desde ese momento hubo un cambio de chip y comencé a trabajar y pensar de un modo diferente. Ese cambio, sumado al estudio, trabajo, la experiencia y el disfrutar de la música en el escenario, nos permitió a Gabriel y a mí obtener muchos más premios a partir de ahí y poder actuar en ciudades como Milán, Mantova, Atenas o Viena antes de que la pandemia y la preparación de las oposiciones lo frenara todo momentáneamente.

SaxRules: Nombra a las 5 personas que más te han inspirado a nivel musical/personal.

Alexandre: Se hace difícil escoger sólo 5 personas

Narciso Pillo: No puede faltar en este punto. Fue mi profesor en el Conservatorio Superior de A Coruña y, en aquel momento, justo el tipo de profesor que necesitaba. Enamorado del saxofón y de la música, exigente. Siempre fue muy honesto y me mostró la constancia en el trabajo diario como única vía posible para conseguir nuestros objetivos. El excelente nivel mostrado por una gran parte de los alumnos/as salidos de su aula a lo largo de todos estos años habla por sí solo sobre su calidad como docente.

Gabriel López: mi amigo y compañero de aventuras en el Duo Sciolto. Un pianista excelente. Aunque nos conocemos desde hace más de 15 años, los últimos 5 han sido los más intensos desde el punto de vista musical. Las horas de ensayo que hemos pasado juntos han sido un excelente escenario para aprender mucho en el ámbito camerístico y musical en general.

Mis padres: soy muy afortunado por tener unos padres que valoran como se merece la música y que siempre apostaron por una formación lo más completa posible como receta para alcanzar un mejor futuro profesional.

Iria: mi mujer, también saxofonista, la persona con la que he compartido ya la mitad de mi vida, a la que admiro, y la opinión musical que más respeto y más tengo en cuenta a la hora de realizar cualquier grabación o preparar un programa de concierto.

Por último, y aunque es de sobra conocido por todos, quisiera destacar la gran cantidad y calidad de los intérpretes y docentes de saxofón españoles.

Pese a que he disfrutado y aprendido mucho de saxofonistas como Claude Delangle, Arno Bornkamp o Eric Devallon, por poner solo tres ejemplos, las numerosas clases y conciertos a los que he asistido con saxofonistas como Antonio Felipe Belíjar, Tomás Jerez, Mariano García, David Alonso, Juan Jiménez o Federico Coca (sé que hay muchos más pero me limito a citar a los que conozco por estar presente en sus clases) me han enseñado y aportado muchísimo tanto en el plano pedagógico como en el interpretativo y me llevan a poder afirmar que España cuenta con fantásticos profesores y centros en los que poder realizar nuestros estudios superiores de saxofón.

SaxRules: Próximos proyectos.

Alexandre: La verdad es que mi cabeza no descansa en ningún momento y por ella pasan decenas de proyectos cada día. La mayoría de ellos están relacionados con el Dúo Sciolto. Preparar nuevos programas de concierto, variados, originales, con distintos hilos conductores. Me gustaría también plasmar alguno de ellos con la grabación de un CD e intentar presentarlo en distintos auditorios y teatros. Como contaba anteriormente, tanto Gabriel como yo somos músicos a los que nos encanta ofrecer conciertos, principalmente por el puro placer de hacer música juntos y para el público más que por cualquier otro tipo de beneficio. Por otra parte, me gustaría formar nuevos grupos camerísticos: dúo con percusión o guitarra, cuarteto de saxofones, quinteto de maderas, etc. También existen varias obras que me gustaría interpretar como solista acompañado de banda sinfónica, tener la oportunidad de colaborar con alguna orquesta sinfónica, participar en otro tipo de espectáculos: de danza, junto a la escuela de arte dramático, etc. Además de todo esto, que espero y deseo que poco a poco se vaya haciendo realidad, tanto mi compañera Patricia como yo estamos centrados en conseguir que el aula de saxofón del CMUS de Vigo crezca poco a poco y de ella surjan interesantes propuestas y actividades que mantengan la motivación de sus integrantes y les permitan desarrollarse adecuadamente para poder conseguir sus metas. Esto es lo que se me ocurre a día de hoy, aunque, como te dije al principio, si me preguntases mañana, seguramente surgirían nuevas ideas.

SaxRules: Muchísimas gracias Alexandre!!

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