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Hoy vamos a entrevistar a un saxofonista  franco/canadiense que desde el año 2003 ostenta el cargo de profesor de saxofón clásico en la Universidad de la Música de Colonia (Alemania).

Fundador del premiado grupo Alliage Quintett, es un músico activamente involucrado en la música de Cámara que ha actuado en los escenarios de las más importantes ciudades del mundo.

Se formó en los conservatorios de Montreal (Canadá) y Bordeaux (Francia) en los que obtuvo dos primeros premios.

Ha grabado más de diez discos con diferentes formaciones dejando patente de que domina cualquier tipo de repertorio y colaborando con compositores contemporáneos para la creación musical.

Hoy entrevistamos a un gran músico. Daniel Gauthier.

SaxRules: De entrada me gustaría felicitarle por el éxito de sus estudiantes en concursos de ámbito nacional e internacional. ¿Podría hacer un balance de su labor como profesor?

Daniel: Tengo la oportunidad de enseñar en un establecimiento que apoya mi manera de trabajar. La música clásica en Alemania juega un papel importante en la sociedad y una institución como la “Hochschule für Musik und Tanz Köln” tiene una función muy importante y proporciona a los estudiantes una formación muy completa y de alto nivel. Tengo la suerte de tener compañeros de trabajo fantásticos con los que mis estudiantes también pueden trabajar, por ejemplo la música de cámara, música contemporánea, música antigua y otras, lo que contribuye decisivamente a su desarrollo artístico.

Por otra parte trato de transmitir a mis alumnos una “manera de hacer”  y que me representa al tratar de centrarme en la personalidad individual de cada estudiante. No siempre es fácil, a veces funciona bien y otras menos bien … Pero en todo caso yo encuentro este proceder más interesante que el hecho de producir saxofonistas en serie que tocan todo exactamente de la misma manera.

SaxRules: ¿Nos puede contar cómo fueron sus inicios en el instrumento?

Daniel: En Canadá no tenemos el sistema de escuela de música como en Francia. Para los jóvenes pianistas o violinistas hay escuelas privadas no subvencionadas o simplemente reciben clases particulares. En Quebec existen algunos conservatorios pero solamente en las ciudades más grandes.

Por contra para los instrumentos de viento tenemos más o menos el sistema americano en las escuelas (que yo creo que existe también en Japón). Quiere decir que podemos hacer la música a partir de la escuela secundaria.

Cada alumno recibe un instrumento prestado por la escuela y cada clase forma una pequeña orquesta de viento. En la pequeña ciudad donde iba al instituto el profesor de música estaba muy implicado y reunía todos los sábados por la mañana a los alumnos (y antiguos alumnos) más interesados para hacer una orquesta con un alto nivel.

Por otro lado tuve la suerte de encontrar en esta ciudad tan pequeña a un muy buen pianista que hacía, en ese momento, sus estudios de piano (Jazz) y saxofón en la Universidad Mcgill de Montreal.

Como volvía a casa de sus padres todos los fines de semana, yo tenía la posibilidad de recibir clases de él. Yo me acuerdo que una lección me costaba tres dólares… 🙂

Estas lecciones con él fueron de un incalculable valor porque fue él quien me abrió la puerta a toda una cultura musical que me era completamente desconocida. Como mi hermano recibía de él las lecciones de piano, yo descubrí la música de Bach y a continuación el resto del repertorio pianístico. Por otro lado este fue el profesor que me inició al jazz prestándome numerosos discos de los grandes músicos americanos. Y finalmente también fue él quien me hizo descubrir el saxofón clásico y me prestó un disco de Jean Marie Londeix. Este fue para mi una verdadera revelación porque no podía imaginar que se podía tocar este instrumento de esa manera. Así que me quedé fascinado por esa sonoridad y la maravillosa coincidencia que hizo que algunos años más tarde Jean Marie Londeix viniese a Quebec para ofrecer un curso de verano. Así que tuve la oportunidad de trabajar con él bastante pronto, cuando todavía era un estudiante en el Conservatorio de Música de Montreal.

SaxRules:  ¿Cómo terminó trabajando en este conservatorio de referencia como es el de Colonia?

Daniel: Después de mis estudios en Bordeaux (Francia) en la clase de Jean-Marie Londeix, volví a Canadá. Por desgracia la situación era bastante difícil allí para un joven saxofonista clásico y después de algunos años decidí tentar a la suerte en Europa, pero sin tener un objetivo concreto. Gracias a un amigo alemán (Que había trabajado con Londeix en la misma época que yo) vine a Alemania, y después de algunos años me puse a trabajar con alumnos de iniciación en una escuela de música, hasta que se ofertó un puesto en el Conservatorio Superior de Detmold. Tuve la suerte de ganar el concurso y después de unos años me cambié al conservatorio de Colonia donde tengo la suerte de trabajar.

SaxRules: El Quinteto Alliage es todo un referente como agrupación musical ¿Nos podría hablar de cómo ha surgió y cuál ha sido su evolución en la música y los componentes?

Daniel: Como he dicho anteriormente, aquí, en Alemania, la música clásica juega un papel importante en la vida de las personas. Cuando llegué a este país ya había algunos trabajos realizados por los saxofonistas clásicos, pero aún había un montón de oportunidades para hacer las cosas. Para mí esto es lo que me interesó desde el principio, descubrir el saxofón al público y me di un plazo largo para este gran desafío. Para mí era obvio que estaba fuera del medio saxofonístico y había que abrirse al vasto mundo musical. Tardé varios años, pero el público da aquí un lugar importante a nuestro instrumento.  Así que estoy muy feliz.

Al principio yo no tenía ganas de tocar en un cuarteto. Debo admitir que esta formación, y especialmente su repertorio, no me satisface. Así que empecé a tocar con más intensidad y regularidad en el dúo con el pianista Jang Eun Bae. Más tarde llamamos a Sebastián Pottmeier para tocar algunos tríos con nosotros (Poulenc, Mendelssohn, Glinka, etc), y finalmente nos llegó la idea del cuarteto con piano. Así nació el quinteto de Alliage. El hecho de añadir el piano a esta formación estándar nos abre una dimensión más orquestal y nos da un modo de juego más “clásico” (modo de ataque y la resonancia natural del piano dan para mucho). A partir de ese momento, hemos desarrollado nuestro propio repertorio y descubierto una nueva alegría de trabajar de manera intenso la música de cámara.

Para esta formación, incluso reduje mis actividades de solista, por supuesto, sin renunciar por completo, porque es una verdadero honor compartir su pasión con los compañeros. Durante algunos años tuvimos un “Dream Team”, con Eva Barthas y Koryun Asatryan. Desafortunadamente ambos han obtenido puestos muy interesantes y prestigiosos (pero lejos de Colonia). Así que tuvimos que buscar nuevos músicos que nos permitieran encontrar una unidad de sonido y música, y estamos muy contentos de tocar ahora con   Hayrapet Arakelián y Simon Hanrath que verdaderamente constituyen un nuevo “Dream Team”.

14141574_1115714231832225_1117008712998491165_nPor otro lado, uno de los grandes atractivos del quinteto es la posibilidad que tenemos de trabajar con muchos músicos y de salir, por así decirlo, el “Ghetto saxofonístico”. Por lo que los últimos proyectos nos ha llevado a colaborar con violinistas, clarinetistas, percusionistas, actores, cantantes, etc. Estas colaboraciones siempre nos aportan mucha motivación porque estamos por lo tanto forzados a cambiar nuestra forma de tocar y descubrir nuevas formas de hacer música. Es una manera de cuestionar algunas cosas que nos parecían adquiridos y lanzarnos en búsqueda de nuevas formas de tocar, y ampliar nuestros horizontes. Esto nos aporta mucho.

Es por eso que aconsejo a todos mis estudiantes que encuentren por sí mismos la opción que más les convenga. Ya sea con el dúo con percusión, con arpa o acordeón, trío con  violín y piano, flauta y contrabajo, etc. Es más importante crear en lugar de simplemente repetir lo que ya se ha hecho. Algunos de mis estudiantes decidieron dedicarse, después de la graduación, sólo a la música contemporánea. Aunque esta no es mi especialidad animo a tener esta actitud enormemente porque se apoya sobre la creatividad. Y eso es en definitiva es lo más importante: Siempre ser un artista tanto creativo como intérprete.

SaxRules: ¿De qué grabación se encuentra más orgulloso?

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Daniel: Con el paso del tiempo me he dado cuenta que hay un principio bastante simple y que se repite regularmente. La grabación que me interesa más es siempre la próxima…

Por otra parte, no sé si podemos hablar de orgullo pero esto que me aporta satisfacción es siempre la más reciente, así que en este momento es el Cd “Fantasía” grabado en colaboración con la clarinetista alemana Sabine Meyer. Ha sido un placer trabajar con esta gran música que sigue siendo, a pesar de todo, una persona muy normal (cercana).

SaxRules: Set-up.

Daniel: Tengo dos altos,  un Série II y un Mark VII Silver. En este momento intento domesticar a este último. 😉 

He tocado mucho tiempo con la boquilla S-80 D pero en este momento toco con una LM1 de Nick Kückmeier.

Al soprano toco con un Mark VI porque fue mi primer soprano. Yo he probado muchos pero siempre vuelvo a este modelo.

Lo toco con su boquilla original, una Selmer Soloist D. Es la boquilla que considero más apropiada para este instrumento aunque no necesariamente lo sea para otros.

Por ejemplo la Concept en el soprano es una verdadero éxito y todos mis alumnos la tocan.

SaxRules: ¿Cuales son sus próximos proyectos?

Daniel: De hecho hay diferentes proyectos pero es verdad que no me gusta hablar de ellos antes de que se realicen. Prefiero presentarlos una vez consolidados.

SaxRules: Sueña y piense un deseo para usted como músico profesional

Daniel: Me gustaría conseguir que grandes compositores de nuestra época compusieran piezas para nuestro quinteto. Pero parece que esto, por diferentes motivos, es muy difícil.

SaxRules: Muchísimas gracias Daniel.