En un país en el que dar buenos conciertos de música de cámara termina por costarle dinero a los músicos, hoy vamos a entrevistar a cuatro excelentes saxofonistas de cuatro localidades diferentes: Avilés (Asturias), Ontinyent (Valencia) , Narón (A Coruña) y Catral (Alicante) con un proyecto común.

Un proyecto que demuestra que el deseo de hacer música está por encima de todas las dificultades.

Todos sus componentes han pasado por la B18 de Lyon, una clase de saxofón dirigida por Jean Denis Michat, por la que han pasado muy buenos saxofonistas españoles.

Hoy entrevistamos al ensemble de Irene Rodríguez, Alberto Matarredona, Helena Otero y Alejandro Zamora.

Hoy entrevistamos a Aslan Ensemble:

SaxRules: ¿Cómo surgió la formación de este cuarteto? 

AsLan: Aunque no fue hasta 2014 cuando formamos el cuarteto, hacía ya tiempo que nos conocíamos gracias a diferentes cursos y conciertos. Nos alegramos mucho cuando supimos que coincidiríamos los cuatro en el aula de Jean-Denis Michat. Aunque fue el saxo lo que nos unió, desde un principio nuestra relación fue muy familiar. Además de ser los cuatro españoles de la clase, vivíamos juntos en dos apartamentos para dos personas. Encontrar vivienda en Lyon es extremadamente difícil, así que hasta que pudimos repartirnos en dos apartamentos, temporalmente estuvimos viviendo los cuatro en un espacio bastante reducido.  Durante esas semanas la dedicación para encontrar piso era prácticamente exclusiva, así que una vez nos instalamos, pronto surgieron las ganas de formar una agrupación, para compartir momentos también con la música.

Avec JD
Con Jean Denis Michat

Creemos que un grupo de música de cámara no se forma solo en los ensayos, debe existir detrás un alto nivel de confianza y amistad, no sólo una relación profesional. Eso hizo que desde el principio quisiéramos afrontar juntos nuevos retos, y compartir largas sesiones de ensayos. El primer reto fue el nombre. Aunque el término no tiene un significado musical, sí define nuestros inicios, ya que el anagrama ANLAS de nuestro nombre significa en turco “acuerdo” y ASLAN “león”, ciudad (Lyon) en la que nació dicho acuerdo.

 SaxRules: ¿Qué dirección lleva el cuarteto en cuanto a repertorio, modo de organización y metas?

AsLan: Todos estamos de acuerdo en que no queremos encasillarnos en un tipo de repertorio específico. Además del repertorio original para cuarteto, nos gusta trabajar cualquier tipo de música y época, sentarnos a escuchar música nueva, e imaginarnos cómo quedaría interpretada por saxofones si la transcribiéramos nosotros mismos.

 No sólo nos abrimos en relación al repertorio, sino también con el tipo de formación. Somos un cuarteto de saxofones, pero elegimos acompañar el nombre de ASLAN con “ensemble” en lugar de “cuarteto”, porque esto nos permite ser versátiles y añadir un piano, percusión, o cualquier otro instrumento si nos apetece tocar repertorio que implique algo más que cuatro saxofones.

En cuanto a la organización,  cuando vivíamos en Lyon era mucho más fácil. Ensayábamos mañana y tarde cada día, teníamos nuestra clase semanal, una agenda casi similar… Esto nos daba también una valiosa flexibilidad para improvisar ensayos, o cambiar el horario si a alguien le surgía algo inesperado. Ahora estamos separados por muchos kilómetros, y las agendas son muy diferentes, por lo que hacemos una encuesta en la que cada uno pone sus días libres, y planificamos encuentros de varios días en Madrid. Decidimos con antelación qué repertorio trabajar en cada sesión, para tener tiempo de realizar el trabajo individual antes de cada encuentro. Intentamos vernos al menos unas horas previas antes de tocar, porque siempre tenemos muchas cosas que contarnos; si llegáramos directamente al ensayo, sería muy difícil contenerse para empezar puntuales y concentrados. Este es nuestro motor principal y nuestra mayor motivación; hoy en día no hace falta coger un avión para encontrar un buen músico con el que compartir una bonita experiencia, pero sí para ver a un amigo de verdad. Cuando ambas cosas se unen pueden con cualquier tiempo y/o distancia.  

Nuestras metasMejorar y llegar a la gente. Por supuesto que nos gustaría ganar concursos, pero tras nuestras experiencias en concursos individuales, nos dimos cuenta de que no deben ser una meta u objetivo, sino un medio para cumplirlos. El público de los concursos de saxofón es muy reducido y limitado a un solo instrumento, mientras que los de cámara los escuchan músicos de cualquier instrumento. Esto hace que en cierto modo queden de lado los aspectos más técnicos, y todo se centre más en las emociones, en el elemento subjetivo de cualquier interpretación que hace de la música un arte. Cuando un público y jurado compuesto exclusivamente por saxofonistas intentan elegir un favorito, se aferran a la parte objetiva en un intento por buscar lo más “correcto”, ¿dónde queda ahí el arte? Esa es nuestra meta, no dejar de lado el arte, decidir cómo hacer el nuestro en cada pieza, y fijarlo con trabajo e ilusión para llegar con él al público. Para conseguirlo, nos proponemos retos como concursos, conciertos, conciertos didácticos, sesiones de escucha…

 SaxRules: Tras la pausa temporal obligada por asuntos de logística, ¿Qué sensaciones tenéis al retomar la actividad como cuarteto? 

AsLan: En el primer ensayo después de la pausa necesitamos un rato para conectar de nuevo, pero aunque había pasado bastante tiempo, estábamos lejos de empezar de cero y enseguida fuimos volviendo al sitio en el que paramos.

 Irene y Alejandro, superaron las oposiciones para ingresar en el Cuerpo de Músicas Militares, hace algo más de un año. Esto supuso que tuvieran que trasladarse a España, para superar un periodo de formación militar de un año, con un régimen que poco o nada permitía conciliar con cualquier cosa que pasara fuera de las diferentes academias por las que pasaron.  Esta circunstancia nos obligó a cesar nuestra actividad durante ese tiempo, y ahora, una vez que ya están destinados en sus respectivas Unidades de Música, nos pudimos volver a permitir continuar con nuestro proyecto, esta vez en España. Quizás la palabra sea recomenzar, ya que ha supuesto un cambio total de organización y proyección. Todos sabemos cómo está aquí el panorama cultural, y a eso hay que sumarle que en España carecemos de un conservatorio “base” desde el que despegar y en el que haya nacido el cuarteto, como sucedía en Lyon, por lo que no tenemos ningún punto de partida ni ayuda. Es un reto diferente y muy productivo aprender a moverse y encontrar lugares en los que tocar.  

SaxRules: ¿Cuáles son vuestros cuartetos de referencia y por qué?

AsLanLos cd’s de Habanera y Diastema son los primeros a los que recurrir al buscar una referencia de cuartetos de saxofones. El primer concierto de cuarteto de saxofones al que asistimos los cuatro juntos fue de Morphing Quartet, un momento muy especial del que salimos tan emocionados como ilusionados.

Fuera de la música de cuarteto, todos hemos podido conocer, en diferentes ediciones del curso de Montefrío, al Ensemble Squillante, referente en la música de cámara por la unidad, fuerza y sensibilidad que consiguen juntos, siendo capaces de conservar la personalidad musical de cada uno. Es algo que nosotros intentamos hacer y habernos alimentado de sus clases y conciertos sigue siendo de gran ayuda.

 Fuera del saxofón nos gusta escuchar al Cuarteto Quiroga, el Cuarteto Casals, o a Hagen Quartett. Los cuartetos de cuerda suponen para nosotros una fuente de ideas y motivación de la que nos gusta nutrirnos.

 SaxRules: ¿Vuestro momento más dulce como cuarteto?

AsLan: Disfrutamos mucho con la preparación para la preselección del concurso de cuartetos celebrado en el marco del Congreso Mundial del Saxofón de Estrasburgo en 2015. Nuestros compañeros en Lyon estaban pendientes de la evolución, venían a ensayos y grabaciones, Jean-Denis se volcó con nosotros… Fue un trabajo muy bonito ya que nos sentimos arropados por mucha gente, lo que sin duda influyó en el resultado. Es muy especial haber podido compartir con ellos la alegría de ser seleccionados.

También recordamos con mucho cariño nuestro primer concierto didáctico, en el que los profes tuvieron que cortar a los niños porque no paraban de preguntarnos cosas y debían volver a clase. Hubo uno que preguntó (con unos términos dignos de un científico) qué hacía el aire para que el sonido cambiara cuando tapábamos los agujeros, todo un reto explicar eso en francés!! Descubrimos que era una experiencia muy bonita que queríamos repetir, los niños son la expresión más sincera que se puede tener como público.

SaxRules: Set up?

  • Soprano: Selmer Serie III; boquilla Selmer S90 170 / Selmer Concept; Cañas vandoren/Rico nº4
  • Alto: Selmer Serie III Jubilé; boquilla Selmer S90 180; cañas Vandoren nº 3.5
  • Tenor: Serie III Jubilé; boquilla Vandoren T20; cañas Vandoren nº 3,5
  • Barítono: Selmer Serie II; boquilla Vandoren BL3; cañas Vandoren nº4

SaxRules: Próximos proyectos:

AsLan: Tenemos en mente varios proyectos diferentes. Desde que hicimos nuestros primeros proyectos didácticos nos quedamos prendidos de la magia que crearon los niños a partir de lo que les ofrecimos. Creemos que es muy importante acercar el arte a las nuevas generaciones, pero esto requiere mucho trabajo y creatividad. Hoy existen millones de opciones de simple ocio para los niños que resultan muy atractivas, competir contra este tipo de entretenimiento es complicado, pero es nuestra responsabilidad hacer que el arte llegue al máximo de público posible. Por eso estamos preparando unos talleres infantiles que esperamos vean la luz este verano.

En septiembre además participaremos en el concurso de música de cámara Antón García Abril, en Granada, el cual prepararemos con mucha ilusión y con algún que otro concierto en Madrid y Galicia.

SaxRules: Soñad y pedid un deseo como cuarteto.

AsLan: Que la gente deje de preguntar “¿y qué más haces?” cuando respondas que estudias o te dedicas a la música. Queremos que la gente compruebe cuán necesario es el arte. Creemos en la música como una forma de estar cerca de la gente y más aún desde una formación de cámara. Que el público (cualquier público!) pueda disfrutar tanto como nosotros de las emociones que se crean y se viven compartiendo la música como lo hacemos nosotros. La música de cámara es eso, estar cerca, conectados, y eso es lo que queremos conseguir con nuestra interpretación.

 SaxRules: Muchísimas gracias Irene, Alberto, Helena y Alejandro.