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Hoy vamos a entrevistar al catedrático de saxofón —1992-2013— del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.

Pionero del llamado saxofón “clásico” en España, y un gran impulsor en nuestro país del interés por este instrumento. Estudió saxofón con Antonio Minaya y Jean-Marie Londeix, con quien trabaja en Burdeos en 1980-82. Fue solista (1975-1988) de la Banda Sinfónica Municipal de Madrid y profesor desde 1982, sucesivamente, en los Conservatorios de Madrid y Murcia. Desde 1992 hasta su jubilación en 2013 regenta la plaza de catedrático numerario en el RCSM de Madrid. Imparte cursos de interpretación y perfeccionamiento musical y es autor de varias obras para la enseñanza del saxofón: Técnica de Base (2 libros), El Saxofón (11 libros), El Saxofón en los clásicos (con numerosas transcripciones), La Técnica Fundamental del Saxofón (3 libros), El Repertorio de Saxofón “Clásico” en España (bibliografía que recopila más de 2.000 títulos); Sonata a Cuatro, reflexiones pedagógicas, un libro autobiográfico, que recoge la experiencia y pensamiento del autor acerca del saxofón y su enseñanza; y GYM-SAX, Ejercicios Gimnásticos para Saxofón.

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Ha actuado con las orquestas ONE, RTVE, Sinfónica de Madrid, Sinfónica de Palma, Comunidad de Madrid, Filarmónicas de Israel, San Petersburgo, y con los Grupos Lim, Koan, Círculo y Cosmos.

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Más de un centenar de obras para saxofón solista le han sido dedicadas por compositores españoles (Alís, Angulo, Bertomeu, Clément, Fernández-Álvez, García Laborda, Jurado, Lauba, Marco, Prieto, Rueda, Susi, Villa Rojo,…), varias de ellas publicadas en CD en grabaciones realizadas junto al pianista Sebastián Mariné.

En junio de 2013 dona a la Biblioteca Nacional de España una importante colección, principalmente de partituras españolas contemporáneas para saxofón, que enriquece de forma importante los fondos de música de la BNE. La colección recoge 752 documentos (partituras, libros, métodos, grabaciones en CD…) recopilados a lo largo de toda su carrera musical. También incluye inventarios exhaustivos de autores y métodos para saxofón que ha realizado él mismo sobre su colección, lo que constituye, sin duda alguna, una extraordinaria fuente de investigación de datos para aquéllos jóvenes que en el futuro deseen realizar un trabajo (tesis…) exhaustivo sobre la música española para saxofón.

Hoy entrevistamos al maestro de maestros. Manuel Miján:

SaxRules: ¿Podría hacer un balance de su paso por la cátedra del Conservatorio Superior de Madrid?

Manuel Miján: La pregunta me hace volver la mirada y pensar en situaciones análogas vividas anteriormente. Cuando allá por 1973 aprobé la oposición para sargento —saxofón tenor— de Marina, pensé que me había tocado la lotería. Para mí era un sueño la posibilidad de vivir de la música, de cobrar por divertirme. Cuando en 1975 dejé Cartagena, la guerrera y los galones para darle a la tecla y al soplo en la Banda Municipal de Madrid, dije, al llegar a casa después del primer ensayo, que ya me podía morir. ¡Tan feliz me sentía! Lo dije en serio. Aquello era la repera limonera en Sol doble sostenido mayor. Algo parecido sentí la primera vez que acudí a colaborar con la Orquesta Nacional, entonces en el Teatro Real. “¡Joder lo bien que suena esta gente!”, me dije, “y aquí estoy yo en medio de esta tropa”. Vamos: que no cabía en mí de lo orgulloso que me sentía. Así es que cuando accedí a la cátedra del Conservatorio —primero destinado en Murcia en 1988, y cuatro años más tarde en Madrid— pensé que había llegado a lo más alto de mi querido instrumento. Lo mismo sigo pensando ahora.   

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Sigo pensando lo mismo, pero con matices. Es habitual que cuando deseamos algo, como es el caso, la tendencia inevitable es la “idealización” de lo deseado. Pero la realidad es bien distinta. Así como la lejanía se desvanece cuando te acercas a ella, y el personaje más importante suele perder quilates en la corta distancia, “en todos sitios cuecen habas”. Las instituciones no son nada en sí mismas; son las personas de forma individual quienes las dotan de significado, ese significado que, cuando las miramos de lejos —a las instituciones—, nos parece que les viene investido de lo alto; vamos: que son así por real decreto. Y no, no es así. Nunca es así. De tal forma que al poco tiempo de estrenar mis queridos galones, me di cuenta de que cada día ensayaba las mismas marchas una y otra vez; de que cada temporada, además de los conciertos de la Banda en el Retiro madrileño o en el Teatro, amenizábamos —con la pituitaria saturada de olor a churros y fritanga— las verbenas de los barrios; de que las salidas de la Orquesta al extranjero a veces se convertían en auténticos “bolos” de dudoso gusto; de que lo de Conservatorio Superior era más una fantasía que otra cosa, pues te encontrabas con alumnos con problemas básicos de ritmo, de entonación, de técnica, etc., etc.. Y entre col y col, un ajo. Todo ello aderezado con sabrosos y rimbombantes cambios de planes de estudio, o sea: más papeleo, más asignaturas, más programas, más burocracia, más exigencias para los alumnos. Todo ¿para qué? Para que los alumnos tengan cada vez menos tiempo para estudiar lo que realmente quieren, lo que realmente necesitan; y para que vengan a clase cada vez menos preparados y faltos de motivación. Eso, si es que no han echado un vistazo a la perspectiva de empleo que les acecha cuando concluyan su periplo académico. Y ahí seguimos, por siempre jamás.

Bueno, dicho lo dicho, pudiera parecer que lo pinto demasiado oscuro todo. Tampoco es así exactamente. Lo que pasa es que intento ponderar que, como es normal, no es oro todo lo que reluce. La realidad es que, en general, me he sentido bastante feliz ayudando a los alumnos en mi aula del Conservatorio, si bien no puedo reprimir la necesidad de afirmar que en las pruebas de acceso anual he observado un deterioro progresivo notable en la formación previa del alumnado.                 

SaxRules: ¿Cómo ve el panorama saxofonístico actual en España?

M.M.: Soy moderadamente optimista. Aunque es indudable que el Saxofón ha alcanzado una tímida mayoría de edad en España, en mi opinión ni la formación general de los saxofonistas ni el repertorio global demandado por éstos a los compositores nos permite gallear en demasía. Es que las cosas no cambian de la noche a la mañana por simple deseo ni por arte de birli-birloque. Se necesita un tiempo para la asimilación de nuevos “roles” y para asentar lo que los saxofonistas, en términos generales, quieren ser de mayores. Me parece imprescindible que los instrumentistas trabajen codo con codo con los compositores para que éstos sientan la necesidad de incorporar en sus obras las posibilidades tímbricas que los diferentes saxos pueden aportar. Ello implica no solamente la Orquesta Sinfónica, sino cualquier otro tipo de formación instrumental. Para ello es necesario elevar y asentar el grado de formación integral de los propios saxofonistas. 

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Jean Marie Londeix, Manuel Miján y el ensemble de saxofones del conservatorio en 2012.

SaxRules: Tengo entendido que ha seguido elaborando material didáctico, nos puede adelantar algo.

M.M.: Por supuesto. Encantado de hacerlo, aunque sólo fuera por propio egoísmo publicitario. Después de la donación de repertorio —como queda dicho al principio— a la Biblioteca Nacional de España en 2013, en mis archivos caseros quedaron por un lado las partituras universales más íntimas, y, por otro, gran cantidad de trabajo que he ido realizando a lo largo de mi vida profesional. Se trata de cerca de medio centenar de transcripciones para diferentes plantillas (cuartetos, conjunto…) de saxos. Todo ello tocado en conciertos públicos, perfectamente terminado, revisado y maquetado en los programas Finale y Sibelius. Todo ello inédito. Todo ello, en mi opinión, de gran interés pedagógico —tanto en el Aula de música como en la Sala de concierto— para equilibrar estéticamente el repertorio contemporáneo. A ello se añade un reciente trabajo de técnica, GYM-SAX, Ejercicios Gimnásticos para Saxofón, que incluye 13 Postales Rítmicas para trabajar sin instrumento; y la revisión de mi Sonata a Cuatro de 2012.

SaxRules: Aquellos que estemos interesados, ¿cómo podemos acceder a esos materiales inéditos?

M.M.: Dada la dificultad financiera actual por parte de las Editoriales para la publicación de este tipo de trabajos, mi intención es ponerlos personalmente a disposición —vía Internet, etc.— de quienes estén interesados. Este sistema de venta y envío por PDF electrónico espero me permitirá darlo a conocer a precios realmente muy “módicos”, de manera que puedan beneficiarse las jóvenes generaciones de saxofonistas. 

SaxRules: ¿Qué tipo de estéticas y autores conforman esa colección de transcripciones? 

M.M.: Pues abarca desde el pasodoble Suspiros de España de Álvarez, o La boda de Luís Alonso de Giménez, hasta el Septimino de Beethoven, los Cuadros de una exposición de Mussorgsky, la Gran partita de Mozart, o las celebérrimas Czardas de Monti.

SaxRules: ¿Cuál es su criterio acerca de la elección del repertorio?

M.M: En cuanto a lo que pienso respecto al repertorio utilizado generalmente, tanto en la formación académica de nuestras Aulas de música como de cara al público en las salas de conciertos, mi opinión se resume en la siguiente palabra: equilibrio. Esto que, naturalmente, admite todas las matizaciones que se quieran, debiera ser el hilo que conduce del pasado al presente, pues sin memoria no somos nada; sin el pasado no existimos. Necesitamos recordar el pasado para construir el presente y continuar avanzando hacia la imaginación del futuro. La música “contemporánea” —como los humanos recién nacidos— es imprescindible en nuestra vida, pero necesita apoyarse en sus ancestros, aunque sólo sea para no tener que descubrir de nuevo la rueda. Así, con la excepción de aquellos conciertos monográficos en torno a algún autor determinado, o sobre alguna temática definida, sería aconsejable entretejer la confección de los programas de concierto con música actual acompañada de música universal del pasado.    

SaxRules: Volviendo al tema pedagógico, varias generaciones de saxofonistas hemos crecido de una u otra forma mirando de reojo a sus publicaciones de técnica (Técnica de Base y La Técnica Fundamental del Saxofón). ¿Qué valor concede usted a la preparación técnica del instrumentista?

M.M.: Muy elevado. La técnica instrumental forma parte del lenguaje general. Al igual que no basta con tener buenas ideas en nuestro cerebro, sino que hay que saber expresarlas por medio de la Lengua, así, necesitamos disponer de autonomía y flexibilidad muscular para expresar con el mínimo de propiedad el supremo arte de los sonidos. Para tomarle el pulso a la cuestión, imaginemos la situación en medio de una tertulia donde se habla una Lengua extranjera que nada o poco conocemos. ¡Qué sopor! ¡Cuántas cosas diríamos si pudiéramos! ¿Verdad? En todo caso, tengamos en cuenta que la técnica no es sólo soplar y mover dedos y lengua. La técnica implica además columna de aire, diversificación de las emisiones y afinación, aspectos todos ellos que no siempre forman parte principal en el menú de los instrumentistas.     

SaxRules: Nómbreme a los cinco músicos que más le han influido a nivel personal/musical.

M.M.: Junto a Bach y a Beethoven, que son quizás los compositores cuyas músicas más me han influido emocional y estéticamente a lo largo de mi vida, destaco a mis maestros Antonio Minaya y Jean-Marie Londeix, dos personas fascinantes, de extraordinaria humanidad, de los cuales la influencia recibida ha sido integral. Y para concluir, la relación profesional que he mantenido con Sebastián Mariné, paradigma de músico excepcional y de persona íntegra y sincera.

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Foto cedida por José Antonio Santos Salas.

SaxRules: ¿Nos puede decir cuál ha sido su momento musical más dulce?

M.M.: Ha habido muchos. Junto al orgullo que supone el estreno público de partituras de las que soy dedicatario, recuerdo con nostalgia y agradecimiento dos situaciones fantásticas: 1ª) cuando durante el curso de verano en Niza, 1978, al término de una clase Londeix me invitó a ir a trabajar con él al Conservatorio de Burdeos; y 2ª) la realización en su conjunto del XI Congreso Mundial de Saxofón celebrado en Valencia en 1997, por lo que este acontecimiento significó de puesta de largo y entrada en la escena mundial del saxofón español.

CONCIERTO
Homenaje a José Susi en la SGAE. (2015)

SaxRules: Próximos proyectos.

M.M.: Ninguno en particular. Uno genérico: Ayudar a la Sociedad de la que he recibido cuanto soy.

SaxRules: Muchísimas gracias.

Para acceder al catálogo del nuevo material de Manuel Miján debéis hacer clic aquí: mijan-clasicos

Para contactar: sax.mijan@gmail.com