SaxRules.com Sergio Díaz-Ropero

Castilla la Mancha nos aporta grandes saxofonistas y hoy vamos a entrevistar a uno de Campo de Criptana muy vinculado a las bandas de música al que su carrera profesional le ha llevado hasta Santa Cruz de Tenerife. Siempre he admirado a los músicos que no esperan que les llegue el trabajo a casa, sino que lo buscan de manera activa allá donde esté hasta conseguirlo y aquí tenemos un claro ejemplo.

De nuestro entrevistado cabe destacar el hecho de ser miembro del Ensemble Sax-Antiqua, una agrupación de referencia para nuestro instrumento y de pertenecer a las generaciones míticas que crecieron entorno al Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y que hoy forman parte de los principales conservatorios de nuestra geografía.

Hoy, SaxRules.com Sergio Díaz-Ropero.

SaxRules: Sergio, ¿cómo apareció el saxofón en tu vida?

Sergio: Buena pregunta, porque no lo sé muy bien exactamente. Mi hermano tocaba el bombardino en la banda y yo con mi familia iba a ver los conciertos de la Filarmónica Beethoven de Campo de Criptana. La agrupación contaba con muchos saxofonistas y, al ver el instrumento, creo que me gustó todo del saxofón: su sonido, su forma, el hecho de que haya varios miembros en la familia, los distintos timbres, ¡¡¡me gustó todo!!!

Sergio Díaz-Ropero.

Una de mis ilusiones por entonces era entrar en la banda de mi pueblo, estaba loco por conseguirlo. Creo firmemente que muchos grandes músicos han surgido cuando, de manera inconsciente, han entrado de pequeños en agrupaciones como una banda, una orquesta de jóvenes, un ensemble… simplemente por participar en esas agrupaciones y por divertirse tocando. La profesionalidad viene después, pero primero comenzamos por el placer de hacer música y sentir que formamos parte de un grupo.


SaxRules: Háblanos de tu formación inicial musical hasta finalizar grado medio.

Sergio: Comencé en la academia de música de mi pueblo con José María Beltrán, un profesor que ponía toda su dedicación con los nuevos educandos que querían entrar en la banda, y les enseñaba con gran cariño las primeras nociones musicales, tanto de teoría como con el instrumento.

Posteriormente ingresé en el Conservatorio Profesional de Música “ÁNGEL ARTEAGA” de Campo de Criptana. En esa fase inicial, conté con buenos profesores como Antonio Arnedo, Miguel Torres, con quien realicé prácticamente todo el grado medio, y Ramón Álvaro.

Finalizando mis estudios de saxofón en el conservatorio, fui al Curso Nacional de Música de Quintanar de la Orden a conocer a Vicente Toldos, de quien me habían hablado muy bien. La verdad es que fue llegar al curso y escucharle tocar, cómo hablaba de la música y el saxofón, y me fascinó. Enseguida supe que quería comenzar a estudiar con él en la escuela de música de Quintanar de la Orden para poder seguir progresando.

Con Vicente di un gran paso musicalmente, pero sobre todo técnicamente. Todavía recuerdo cómo me tuvo un mes haciendo solo notas largas en las escalas para poder asentar una buena columna de aire donde se juntaba una buena emisión, afinación, calidad de sonido, etc.


SaxRules: Háblanos de tu paso por el Superior.

Sergio: Accedí al Superior a la edad de 20 años, después de haberme preparado con Vicente durante un año, intentando llevar lo mejor posible el repertorio que tenía preparado por entonces.

Entré con Francisco Martínez, tratando de asimilar musicalmente y técnicamente todo lo que me pedía en sus clases. En mi primer año coincidí con grandes compañeros, entre ellos Federico Coca, cuyo horario era siempre posterior al mío por lo que me quedaba a escucharle en su clase. Se notaba que era diferente a todos nosotros y que tenía algo especial.

Sin embargo, fue en mi último año en el Superior cuando ocurrió un giro musical muy positivo para mí.

En mis primeros años, iba y volvía en tren siempre en el día desde Campo de Criptana hasta el conservatorio, pero en ese último curso decidí quedarme a vivir en Madrid para poder asistir a conciertos, poder compartir más tiempo con mis compañeros y, por qué no decirlo, vivir la noche madrileña.

Tuve la gran fortuna de compartir piso con Enrique Prieto y Pablo de Coupaud. Nuestra casa se convirtió así en un sanedrín del saxofón, con grandes amigos también en esos años, como Daniel Durán y Antonio Felipe… Para mí fue un cambio de vida espectacular.

El poder escuchar tocar a mis compañeros me encantaba, no solo Enrique y Pablo, sino también coincidir con Víctor Mansilla, Miguel Ángel Lorente, Israel Bajo… Toda una maravilla el poder conversar y tocar con ellos.

Es imposible que siendo saxofonista no conozcas a alguien de esta foto.

Durante mi paso por el superior, formé parte del Cuarteto Euterpe, integrado por Enrique Prieto con el soprano, Pablo de Coupaud con el alto, Miguel Ángel Lorente con el barítono, y yo con el tenor. Tuvimos la oportunidad de hacer grandes viajes juntos como al Festival de Jazz de Colonia, o tocar en directo para Radio Clásica en el Día Europeo de la Música. Fue una experiencia gratificante el poder compartir escenarios con grandes saxofonistas de hoy en día.

Finalizando el Grado Superior, comencé a dar clases con Antonio Felipe Belijar. Él me enseñó una nueva forma de comprender el saxofón, de escucharme… todo un descubrimiento para mí. Por entonces, Antonio Felipe comenzaba a organizar unos seminarios de saxofón en Móstoles, donde veían saxofonistas como Tomás Jerez, Mariano García, Federico Coca, Vincent David, Claude Delangle, Jean Denis Michat, Arno Bornkamp, Julien Petit, Philippe Braquart… y para mí era todo un mundo nuevo escuchar cómo daban clase y cómo te alentaban a seguir mejorando.

Posteriormente, y aunque ya había terminado los estudios en el conservatorio, seguí yendo a tocar con la Banda del RCSMM (que dirigía por aquel entonces Miguel Moreno) porque me encontraba todavía con muchos compañeros y podía compartir muchas cosas con ellos. Conocí también así a grandes saxofonistas y amigos como David Rubio, David Pons o Álex Pons.

Creo que tengo la suerte de haber coincidido con una gran generación de saxofonistas que se mantienen en activo en la actualidad a un gran nivel, y ser amigo y participar con ellos en tantos actos a lo largo de estos años, lo que me llena de una gran satisfacción.


SaxRules: Eres profesor del Conservatorio Profesional de Santa Cruz de Tenerife. Haz balance de tu faceta docente y cuéntanos como llevaste el hecho de tener que irte de tu tierra para trabajar.

Sergio: Nada más terminar el Superior me puse a trabajar durante unos años en la red de Escuelas de Música de la Comunidad de Madrid. Entendía que para seguir cerca del mundo más actual del saxofón tenía que estar en Madrid, y a la vez que trabajaba, me seguía perfeccionando en cursos, master class, etc.

Mi primera experiencia en conservatorio, y de la cual guardo un grato recuerdo, fue en el “Cristóbal Halffter” de Ponferrada. Era la primera vez que trabajaba en un conservatorio, y era algo que me hacía tremendamente feliz. El trabajar en algo que te gusta y amas y poder ayudar a todo el alumnado a hacer y sentir la música con su saxofón, es muy motivador.

Allí coincidí con grandes profesores de todas las especialidades y, como compañero de saxo, con Francisco Javier Rodríguez, quien me ayudó a poder desenvolverme con todas las dudas que tenía en mi primer año de conservatorio.

Posteriormente, desembarqué en el Conservatorio “Rafael Frübeck” de Burgos donde trabajé un año y coincidí con muy buenos compañeros de saxofón como Pablo Pardo y Marcos Palancares.

Finalizando mi periplo por Castilla y León, los dos últimos años antes de marcharme a Tenerife estuve en el Conservatorio “Oreste Camarca” de Soria. Fueron años muy buenos, pero también algo duros de trabajo, porque estaba realizando a la vez un Máster de Musicoterapia en Vitoria, en el instituto MAP (Música, Arte y Proceso). La experiencia en el Máster fue muy enriquecedora. Me ayudó a construir, profundizar y realizarme más como persona, encontrar un ámbito de la música donde no estamos acostumbrados a movernos en nuestro modelo de clasicismo que creemos algunas veces y vivir experiencias maravillosas con los compañeros.

Cuando comienzas a ejercer la musicoterapia con un paciente, tratas de ayudar a esa persona con alguna dificultad física, emocional o social, a comunicarse, transmitir y vivir nuevas experiencias con la música. Siguiendo esta idea, justo antes de irme a Tenerife pude realizar un mes de voluntariado en Colombia, en playa Salahonda, en la zona de Nariño. Allí estuve con otras dos compañeras músicos (Alicia Santos y Alicia Illa) desarrollando actividades musicales en un Colegio agroecológico. Por las mañanas dábamos nociones básicas de Lenguaje musical, música y movimiento, y por las tardes mis compañeras les daban clases de violín, flauta de pico, percusión corporal y yo de saxofón y clarinete.

La verdad es que creo que todo el mundo debería de hacer alguna vez un voluntariado, para que nos diésemos cuenta de lo feliz que es alguna gente con lo poco que tiene y los problemas tan ridículos que nosotros creamos a veces de la nada.

Una vez que terminé varios proyectos, me surgió la oportunidad de ir a trabajar al Conservatorio Profesional de Música de Santa Cruz de Tenerife. La verdad es que no lo dudé. A mí siempre me ha encantado moverme, viajar, y nunca he sido perezoso para probar nuevas experiencias…y Tenerife es un paraíso.

Profesores del CPM de Santa Cruz de Tenerife


SaxRules: Háblanos un poco de nuestro instrumento en la isla. (Ambiente musical, festivales (concursos o ciclo de conciertos), alumnado

Sergio: Cuando llegué al conservatorio me di cuenta del alto nivel y talento del alumnado que había en la isla. Mis compañeros de área, Orestes de Armas, Benigno Cedrés y Francisco Dorta, son grandes profesionales que han conseguido muy buen alumnado. Gracias a que ellos ya viajaron en su momento fuera a estudiar con grandes profesores, han podido consolidar una buena escuela de saxofón en la actualidad. De este modo, años atrás habían contactado con el Cuarteto Diastema al asistir a cursos con ellos, y consiguieron que viniesen a Tenerife para dar clases e impulsar así el instrumento en la zona.

En los últimos años han acudido también a impartir su conocimiento musical Antonio Felipe Belijar, Mariano García, Tomás Jerez, Javier Linares… algo muy importante para que los alumnos de saxofón sepan todo lo que se mueve fuera de las islas y las oportunidades que van a tener en un futuro para estudiar.

Hay que decir que el ambiente musical de Tenerife es impresionante. Cuando llegué me di cuenta del inmenso conservatorio en el que iba a estar, con un gran alumnado en todas las especialidades, grandes profesores y compañeros, y con un amor especial hacia las bandas.

La isla cuenta con la Orquesta Sinfónica de Tenerife, la Banda Municipal de Tenerife, y otras grandes bandas en casi todas las poblaciones. Todo esto se refleja en el alumnado del conservatorio. Actualmente me estoy formando en dirección de orquesta y banda, y tengo la fortuna de dirigir una de las bandas del conservatorio. Descifrar una partitura y poder transmitírselo a todos los alumnos que tengo actualmente en la banda es un auténtico privilegio.

Así mismo, poder asistir al ciclo de la Sinfónica de Tenerife, colaborar con grandes bandas de la isla, o tener el Festival de Música de Canarias, en el que actúan grandes formaciones orquestales y camerísticas del mundo, es una maravilla y algo muy motivador para alumnado y profesores.


SaxRules: Perteneces al ensemble Sax Antiqua con el que recientemente habéis ofrecido un concierto en Cenizate (Castilla la Mancha). ¿Cómo se consigue congregar al elenco tan potente de saxofonistas que lo forman teniendo en cuenta las distancias que os separan?

Sergio: Hace tiempo que tomamos una decisión para poder compatibilizar ensayos, conciertos, vida personal y profesional: intentar ser prácticos y eficientes.

Como bien dices, todos venimos de muy lejos (Galicia, Asturias, Andalucía, Madrid, Canarias, Inglaterra) pero cuando nos surge un proyecto, lo primero que hacemos, es una reunión telemática para ver las posibilidades que tenemos de ensayar y del concierto.

Sax-Antiqua

Normalmente aprovechamos el verano para hacer encuentros donde montar y dejar bien preparados los programas. Así, una vez que se concreta la fecha de un concierto, solo tenemos que juntarnos unos días antes para refrescarlo y adaptarlo a la escenografía de la actuación en particular.

De momento, creo que surge una disciplina musical y profesional que funciona muy bien. Lo cierto es que soy muy afortunado por poder juntarme con tal elenco de saxofonistas, y lo más importante de todo, amigos.

SaxRules: Set-up

Sergio:

  • Soprano: Selmer Serie III de plata maciza. Boquilla Selmer S90-170, abrazadera BG Tradition y cañas Vandoren del nº 3 ½, 4 tradicional.
  • Alto: Selmer Serie III con tudel de plata maciza, abrazadera BG Tradition e Ishimori Kodama II. Cañas Vandoren del nº 3 ½ tradicional.
  • Tenor: Selmer Serie III, boquilla Vandoren T20 y cañas Vandoren del nº 3 ½ tradicional.
  • Barítono: Boquilla Selmer S90-180 y cañas Vandoren del nº 3 ½ tradicional.


SaxRules: ¿Tu momento musical más dulce?

Sergio: Tengo varios momentos que recuerdo con mucho cariño.

En 2003, interpretando en directo con el Cuarteto Euterpe el Tango Virtuoso de Thierry Escaich en los estudios de Radio Clásica, durante el día Europeo de la Música. Fue muy gratificante compartir escenario junto a Enrique Prieto, Pablo de Coupaud y Miguel Ángel Lorente.

Otro momento espectacular fue cuando el Sax Antiqua estuvo inmerso en la ópera Orfeo Ba-Rock de Claudio Monteverdi-Massimiliano Toni, una readaptación de la obra muy original donde el grupo estuvo interpretando dentro del mismo escenario. Fue una sensación maravillosa.

También con el Sax Antiqua, tocar en la Fundación Juan March en el programa de Radio clásica “Música sobre la marcha”, de Fernando Palacios, fue una experiencia estupenda.


SaxRules: Nombra a las 5 personas que más te han inspirado a nivel musical/personal.

Sergio:

Mi familia. No sería quien soy sin ellos. Mis padres, mis hermanos y mis sobrinos son todo para mí. Son los que me ayudan, me motivan y han conseguido que llegue donde estoy en la actualidad.

Antonio Felipe Belijar. Su forma de tocar el saxofón es de las más particulares e inimitables. Él ha creído en mí siempre desde un principio, siendo compañero y amigo.

Vincent David. Para mí es el saxofonista ideal. Ese sonido tan redondo y perfecto es el que tantos saxofonistas queremos tener. Da igual el material que toque, que cambie, siempre suena igual de perfecto. Tengo la sensación de que le das un J. Michael y le va a sonar igual que siempre.

La banda Filarmónica Beethoven de Campo de Criptana. Si no hubiera tenido la ilusión de haber salido en la banda de mi pueblo, nunca estaría aquí.

El Sax Antiqua. Por todas las experiencias que he vivido con ellos, proyectos, conciertos, viajes, grabaciones, el haber tocado con grandes intérpretes del saxofón, y, sobre todo, la amistad que tenemos entre nosotros.


SaxRules: Próximos proyectos.

Sergio: De momento acabo de abrir un canal de YouTube, donde compartir grabaciones que vaya realizando tanto con el saxofón como con la banda del conservatorio.

También tengo la ilusión de poder, en un futuro no muy lejano, grabar un CD de transcripciones de obras románticas con el saxofón tenor. Creo que dentro de la familia del saxofón, el tenor está poco valorado y me gustaría que se le diera el estatus que merece.

SaxRules: Muchísimas gracias Sergio.

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