Cuando en 1942 Marcel Mule comenzó a impartir sus clases en el Conservatorio Superior de Música de París se encontró con un gran problema. No había muchos estudios y repertorio de calidad para nuestro instrumento y esto había que  remediarlo. Se puso manos a la obra y fomentó la composición de obras para nuestro instrumento (con gran éxito) y por otro lado  comenzó a utilizar cuadernos de estudios de otros instrumentos en sus clases como son, por poner varios ejemplos: Los 48 Estudios de Ferling (Colección de estudios originales para oboe) y los 18 estudios Berbiguier (Colección de estudios originales para flauta).

al20402

Si os fijáis bien respecto a las partituras originales para oboe, los estudios Ferling no han sido transportados en la edición de Marcel Mule para saxofón. Se trata de la misma versión que para oboe salvo que el maestro colocó las equivalencias metronómicas.

En el caso de los estudios Berbiguier ocurre lo mismo. Sólo hay mínimas modificaciones realizadas en los mismos debido a que la tesitura llegaba a un sol armónico.

cover-large_file-1Resulta curioso que después de 70 años, estos dos cuadernos de estudios se sigan utilizando. Es decir, 70 años sin una literatura específica para nuestro instrumento. Evidenciando la poca atención que a veces los docentes y compositores hemos dedicado a ciertos aspectos relacionados con la enseñanza de nuestro instrumento en estos años. Pero de esto podríamos abrir un interesante debate en otro post.

Quiero decir que ha habido etapas en las que  ha interesado tocar música compuesta para otros instrumentos y que aunque ha habido otras en las que por parte de grandes maestros había una tolerancia cero con los saxofonistas que interpretaban transcripciones en conciertos, en la actualidad es una práctica bastante habitual y en bastantes ocasiones la versión para saxofón es tan digna o más que  la realizada con el instrumento original.

Por ejemplo, Sax Antiqua lleva 14 años haciéndolo, Mariano García y David Pons sacaron su disco con transcripciones, Pedro P. Cámara sacó otro y próximamente grabará un monográfico sobre C.P.E. Bach, incluso en los concursos de saxofón también se piden.

Creo que hay que seguir apostando para que los buenos compositores de hoy creen literatura para el saxofón (Estudios y Obras) y sobretodo que esa música no se quede aparcada una vez realizado el estreno. Esto no quita que también interpretemos la buena música del pasado como como ejercicio para un crecimiento musical personal.

Y dicho esto doy paso al tema que nos ocupa: 4 PASOS PARA AFRONTAR UNA TRANSCRIPCIÓN (PARA LOS NO INICIADOS).

1. Analizar los elementos a tener en cuenta antes de ponerse a trabajar:

  • El ámbito de notas por el que discurre la pieza.
  • Si disponemos del saxofón idóneo para tocar dichas piezas.
  • Si la pieza es para un instrumento de cuerda frotada deberás fijarte en la utilización de las dobles cuerdas y en los pasajes en los que no podrás respirar. (Esto debes tenerlo en cuenta para ver cómo podrías gestionar las dificultades).
  • Si la obra es con acompañamiento de piano y debe ser transcrita su parte deberás anticipar cómo quedaría su armadura y preguntar a tu posible acompañante al piano.
  • Si hay que hacer demasiados arreglos para poder tocar la pieza desvirtuando la obra.

Es necesario analizar todos estos factores, ya que finalmente harán que te decidas entre interpretar una transcripción u otra.

2. Definir la forma de conseguir las partituras:

  • Encontrar una partitura editada para saxofón. (Ya transportada o adaptada)
  • Tocar una partitura editada del instrumento original que sea posible tocar con el saxofón. (Realizando algún arreglo si fuese necesario)
  • Copiar una partitura del instrumento original con un editor de partituras como: Sibelius, Musescore, etc. para después transportarla.
  • Transcribir el audio de una grabación de referencia  con Sibelius, Musescore, etc para después transportarlo.

En los casos en los que vamos a utilizar una partitura original de otro instrumento debemos localizar una buena edición de partitura. (Consultar a algún profesor de ese instrumento ya que hay ediciones que son diferentes a las que se suelen tocar).

En los casos en los que vamos a transcribir, hay grandes intérpretes que no son fieles al estilo por lo que deberíamos ser asesorados para encontrar una versión. (Esto es importante porque al transcribir se nos va a quedar no sólo las notas, sino que interiorizaremos de manera inconsciente el estilo musical.

Mi recomendación es transcribir para poder captar el lenguaje de la época. Esta es una práctica que hacen habitualmente los músicos de Jazz, transcribir los solos. Es cierto que se tarda más pero los resultados son mejores y agudizarás mucho el oído.

3. Definir las herramientas para trabajar:

  • Editor de partituras: Sibelius, Musescore (este es software libre), etc.
  • Hay aplicaciones también para escanear una partitura y que aparezca en el editor de partituras. Esto ahorra bastante tiempo en comparación a introducir las notas una a una en el editor. Una de las aplicaciones es el Photoscore para Mac y PC.
  • Para transcribir partituras manteniendo la afinación original hay dos aplicaciones: CAPO para Mac y Transcribe para PC/Mac.

4. Fase de montaje de las piezas:

  • Trabajar la pieza con un especialista del instrumento para el que esté escrita.
  • Documentarse y escuchar música de la corriente estética a la que pertenezca la pieza que vas a interpretar.
  • Procurar elegir un transporte que no te haga parecer un malabarista en lugar de un músico. Piensa en el color del sonido: el instrumento y tonalidad.
  • Como ejercicio procuraría buscar un sonido lo más parecido en cuanto a volumen al instrumento original.
  • Disfruta, disfruta, disfruta, disfruta……..