SaxRules.com Vicente Toldos

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Para entender el estado del saxofón actual en España debemos conocer a los primeros saxofonistas que tuvieron contacto con la escuela francesa a través de los diferentes grandes saxofonistas que ha dado dicho país.

En esta ocasión entrevistaremos un maestro de Villanueva de Alcardete que formó parte del excelente primer grupo de saxofonistas españoles con inquietudes que comenzaron a trabajar con el maestro Jean Marie Londeix en Madrid en una época muy diferente a la de ahora en la que los medios y los desplazamientos no eran tan accesibles.

Hoy entrevistamos al profesor del CPM de Alcalá de Henares.

Hoy, SaxRules.com Vicente Toldos:

SaxRules: Háblanos de tus inicios en el saxofón.

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Vicente: Al igual que muchos jóvenes de mi generación comencé los estudios musicales en el seno de una banda de música. En aquellos años, en mi localidad natal (Villanueva de Alcardete) no existía la Escuela Municipal de Música y era mi padre quien de manera altruista y en nuestra propia casa se encargaba de enseñar a todos los chicos que querían ingresar en dicha agrupación. Recuerdo con mucho cariño su dedicación, su pasión y las primeras clases que recibí de él en compañía de mis compañeros y amigos. Más tarde fue mi hermano Emilio, que por entonces cursaba estudios superiores de clarinete en Madrid, quien me preparó para los exámenes libres en el Conservatorio de Campo de Criptana. Precisamente él, que sabía del reconocimiento y de la trayectoria de Manuel Miján tras su paso por el Conservatorio de Burdeos, fue quien me animó a trabajar con dicho profesor. Tuve suerte, porque mi deseo no se hizo esperar y pasé a ser alumno suyo en el Conservatorio Profesional de Música de Amaniel.      

Desde ese momento Manuel Miján sería mi profesor de saxofón hasta la finalización de los estudios, incluso cuando estuvo ejerciendo la docencia como Catedrático en el Conservatorio Superior de Música de Murcia. Durante ese periodo seguí estudiando a su lado en la Escuela de Música de Consuegra (Toledo) hasta 7º curso, a pesar de que los exámenes libres en Madrid no me seducían en exceso. Recuerdo estos años de formación con mucho cariño junto a mis compañeros Jesús Javier Librado, Mari Carmen Carrasco, Juan José Martín-Tadeo y Bernardo Alcázar.

En 1989 comencé a estudiar con Jean-Marie Londeix en el Seminario de Interpretación que impartía en Madrid. Esta circunstancia contribuyó a realizar un parón académico durante dos o tres años (no recuerdo bien) hasta el regreso de Manuel Miján a la cátedra del RCSM de Madrid y de esta manera no abandonar la línea pedagógica marcada hasta el final de la Enseñanza Superior.

Estudiar con Manuel Miján fue muy importante para mí porque su enseñanza en aquel momento era la avanzadilla del saxofón en España. Además de todos los conocimientos técnicos y musicales que adquirí de él, destacaría su determinación a la hora de impulsar nuestro instrumento, «dejándose» escuchar por los compositores y directores más importantes del momento. También recalcaría la confianza que depositó en nosotros  al brindarnos  la oportunidad de tocar con las más prestigiosas agrupaciones. Y por último quiero destacar la  generosidad que demostró al compartir con sus alumnos las clases de Jean-Marie Londeix, que tan determinantes han sido para nuestra formación.

SaxRules:  Háblanos de tu experiencia  en las clases con J.M.Londeix.

Vicente: Trabajar en un seminario de estas características con Jean-Marie Londeix  fue todo un regalo. Estar con él era motivo de celebración y aprendizaje constante.

Fue un curso pionero en España con uno de las personalidades más relevantes del mundo, que sin duda alguna, repercutió en el nivel saxofonístico de nuestro país.

La idea surgió de Manuel Miján, que como he dicho anteriormente fue alumno suyo en el Conservatorio de Burdeos. Organizó un seminario con 12 alumnos, incluido él, venidos de toda España,  formando un grupo  donde muchos de sus componentes ya eran profesores en distintos conservatorios. Las clases se desarrollaban durante un fin de semana al mes, comenzando el sábado a las 8 de la mañana y terminando el domingo a las 2 de la tarde. El hecho de ser una clase mensual no invitaba a la relajación, más bien diría lo contrario, ya que la exigencia en todos los aspectos era máxima. 

Durante algunos años tuvimos la suerte de trabajar junto al pianista Sebastián Mariné y también contamos con ponentes de mucho  prestigio, como François Rossé y Christian Lauba entre otros, ya que la música contemporánea tenía un peso específico considerable en el curso. Precisamente este trato y dedicación a la música contemporánea  sea un aspecto importante a destacar en la figura de Jean-Marie Londeix con respecto a otros grandes saxofonistas de su generación.

Siempre he considerado un privilegio estudiar con él porque era un nexo directo con un gran número de compositores  que habían escrito para el saxofón y por tanto era beneficiario de una información privilegiada y a veces copartícipe en la propia composición de las obras. Evidentemente, esto sólo es una parte de su bagaje, ya que atesora otras muchas cualidades que le hacen ser un excelente pedagogo, comunicador, inspirador y entusiasta.    

Recuerdo con añoranza el apasionamiento de las clases del «Maestro», mostrando una fuerza incontenible y con una imprevisibilidad en muchas de sus interpretaciones en las que hacía brotar momentos mágicos.

Tengo la certeza de que el espectro del conocimiento de todos los que estábamos allí se amplió de forma considerable con sus clases y su experiencia. 

SaxRules: ¿Nos puedes hablar de tu participación en el Cuarteto Orpheus, el Grupo XXI de saxofones, el Chamber Ensemble Atenay y otros grupos de cámara en los que has participado?

Vicente: En primer lugar me gustaría nombrar al Cuarteto Cems de Saxofones ya que fue el primer grupo del cual formé parte cuando todavía éramos estudiantes. Supuso una gran experiencia formativa desarrollando numerosos conciertos y grabaciones. Si tuviera que subrayar una vivencia con esta formación, destacaría la gira de conciertos que realizamos por Cataluña, organizada por el Ministerio de Asuntos Sociales.

Bernardo Alcázar, Jesús Librado, Juan José Martín – Tadeo y Vicente Toldos

Es fácil imaginar lo que supuso para mí formar parte del Cuarteto Orpheus. Desde que nació en 1982 por iniciativa de Manuel Miján fue un grupo referente en España. Desde jovencito lo seguía con gran admiración y me parecía que era un ejemplo a seguir por su disciplina a la hora de trabajar, de abordar el repertorio tradicional y por su compromiso con los compositores más relevantes del  momento. 

En el primer ensayo, recuerdo que sentí la «lógica» responsabilidad de tocar en un grupo que tanto admiras, pero debo reconocer que fue muy fácil interactuar con ellos y se dio una comunicación muy natural y gozosa, que era como si hubiésemos tocado juntos toda la vida. Aprendí mucho de todos mis compañeros durante esos años y tengo recuerdos imborrables.

Vicente Toldos, Manuel Miján, Ángel Luís de la Rosa y Jesús Librado

El Grupo XXI de Saxofones nació en el Seminario que impartía Jean-Marie Londeix en Madrid y fue un complemento perfecto a las clases individuales. Recuerdo muy bien como trabajábamos la afinación y la homogeneidad en la articulación al comienzo de cada ensayo. Abordamos obras tan interesantes como Rhea de Francisco Guerrero, Las siete islas de Christian Lauba y transcripciones de G. Gabrieli, D. Milhaud, G. Bizet, entre otras. No se me olvidará  el concierto que hicimos con este grupo en el Círculo de Bellas Artes, con motivo del 150 aniversario del saxofón, en el que interpretamos el Concerto en mib de A. Glazounov dirigido por Manuel Miján y con Jean Marie Londeix como solista.

Mi paso por el Chamber Ensemble Atenay fue totalmente inesperado. Los componentes de este grupo, en su mayoría ex-alumnos míos realizaron dos espectáculos musicales  muy peculiares  con una buena dosis de creatividad y me ofrecieron formar parte de él. En aquel momento yo estaba realizando un curso  de dirección y acepté el reto gustoso, ya que me pareció una forma lúdica de subirme de nuevo a los escenarios. Estoy  agradecido de que se acordaran de mí en esos momentos.

Para terminar destacaría mi colaboración con el Grupo Finale formado en su mayoría por profesores de la Orquesta Nacional de España y dirigido por Vicente Egea. Con este grupo, que fue creado para interpretar música contemporánea, he intervenido en varios eventos  como en el Festival de Música Contemporánea de Alicante o en el Auditorio Nacional, lugar este último, donde interpretamos y grabamos un CD del Concierto para saxofón alto y conjunto instrumental de Juan Cruz Guevara.

SaxRules: Balance de tu etapa como profesor en enseñanzas profesionales.

Vicente: Preferiría que fueran mis alumnos los que hicieran balance de mí porque es difícil juzgar una evolución sobre algo de lo que uno forma parte.

Mi experiencia docente en Conservatorios comenzó en noviembre de 1989 en Utrera (Sevilla). A las pocas semanas de establecerme allí, me presenté a una  plaza de profesor interino en el Conservatorio «Padre Antonio Soler»  en San Lorenzo de El Escorial y comencé a trabajar en dicho centro en enero de 1990 permaneciendo allí hasta septiembre de 1993, año en el que aprobé las oposiciones. El Conservatorio de Almansa fue el lugar donde realicé mi año de prácticas y al año siguiente ocupé la plaza que ostento en la actualidad en el Conservatorio Profesional de Música de Alcalá de Henares.

En estos 30 años como profesor he intentado generar un clima apropiado en el aula que garantizara una buena relación, procurando sacar lo mejor de cada alumno. En la práctica docente  siempre he buscado un equilibrio entre lo cognitivo, lo musical, la comprensión del texto y por supuesto, la parte emocional. Desde el inicio intentas «enganchar» al alumno, dando importancia a la técnica, porque si esta es buena, la mejora será patente rápidamente, creará ilusión y la capacidad de aprendizaje será enorme.  Evidentemente, motivar al alumno y la técnica son muy importantes, pero también lo son las otras cuestiones enumerados anteriormente, así como mejorar su capacidad crítica y reflexiva que le ayuden en el desarrollo y en la construcción de sus conocimientos.

Samuel Vives, Laura García-Gasco , Ángela Romera, Francisco Aguilar, Vicente Toldos y Pablo Calvo

La idea o el pensamiento  de que el  profesor da y el alumno recibe, sin devolver, es algo en lo que no estoy de acuerdo. Mis alumnos siempre me han aportado mucho y me han demostrado su confianza y afecto. La enseñanza  ha sido y es para mí una escuela de aprendizaje constante, aunque mi evolución como profesor no haya sido siempre homogénea y haya  existido un proceso de adaptación o mutación considerable. Por otro lado, quizás esta situación me haya  hecho redescubrir algunas facetas encubiertas  para suplir otras.

Es evidente que desde que comienzas el trabajo con un alumno se establecen unas expectativas mutuas que se confirman o no, con arreglo al desempeño del profesor y del educando como tales. Como tal realidad, soy consciente que mi magisterio no habrá sido a gusto de todos, pero a día de hoy puedo decir que me siento relativamente satisfecho y humildemente orgulloso de mi aportación a todos mis alumnos que hoy son profesionales de la música, pero también de muchos de los que comenzaron con ilusionantes  expectativas y luego no lograron materializarlas, y pesar de ello, hoy son auténticos amantes de la música.

SaxRules: Nombra a las 5 personas que más te han influido en tu trayectoria.

Vicente: Es obvio que no sabría cuantificar las personas  que me han influido en mi labor como pedagogo o intérprete a lo largo de toda mi trayectoria, porque esas habilidades las he adquirido al escuchar, al trabajar, al colaborar, al sentir y al vivir con todas ellas.

Por supuesto, que si tuviera que destacar a las personalidades más importantes, estas serían  lógicamente Manuel Miján y Jean- Marie Londeix  por todas las cosas que he puesto en valor anteriormente.

Si nos remontamos a los orígenes, serían mis padres los que  han tenido el poder de determinar mi forma ser, aunque el germen o el instigador de sentir la música fue mi padre. También mi hermano Emilio, a quien he visto estudiar el clarinete desde que tengo uso de razón y de quien aprendí a escuchar música.

A día de hoy, «me sigo dejando influenciar» ya que mi curiosidad sigue intacta, e intento buscar fuentes de inspiración que me generen una propuesta  «integral».  Un ejemplo serían las Meeting Class de Pedro Pablo Cámara en el CSKG, donde    músicos de otras especialidades instrumentales concurren asiduamente.

SaxRules ¿Tu mejor  experiencia  en orquesta sinfónica?

Vicente: Sería difícil elegirla porque cada experiencia se vive con una sensibilidad y una carga emocional diferente, dependiendo del momento, del lugar, de la obra, del director…Aunque seguramente la experiencia más especial que he tenido con la orquesta ha sido el primer concierto en el que fui partícipe. 

Recuerdo que fue Manuel Miján quien me brindó la oportunidad, y me dijo: ¿te apetece tocar el Bolero con la ORTVE?

¿Qué si me apetece? ¡Por supuesto que sí! Contesté.

Fue en el Auditorio Nacional con la orquesta anteriormente citada y con Sergiu Comissiona como director. Es difícil describirla, pero me pareció que estaba viviendo un sueño.

El repertorio que interpretamos fue  «Bolero» de Maurice Ravel, la pieza orquestal que más veces he tocado, ya que prácticamente en todas las giras que he realizado con la Orquesta Nacional de España y la ORTVE (Suiza, Francia, Portugal, México, Brasil, Argentina y República Dominicana) era casi una «obra obligada  o preceptiva»

Si me dejo llevar por la magia del lugar (aunque pueda parecer  irracional o subjetivo), destacaría las tres veces que he tocado con la ONE en el Palacio de Carlos V en la Alhambra de Granada. ¡Fueron noches mágicas en un marco incomparable! 

Otras experiencias parecidas las viví en el Claustro de la Catedral de León y en el Monasterio de los Jerónimos en Lisboa. En todos ellos interpreté con la ONE   «Cuadros de una Exposición» de Modest Mussorgsky y como apasionado del arte que soy, tocar el «Viejo Castillo» en lugares tan repletos de historia como los que acabo de mencionar  me produjeron una gran emoción. De todos modos, no quisiera desmerecer otras interpretaciones que he hecho de la misma obra y con la misma orquesta en lugares como el Auditorio Nacional o el Auditorio de Zaragoza, ya que han sido igualmente fantásticas.

Guardo un gratísimo recuerdo de otros conciertos que realicé con la ONE, ya que tuve la suerte de colaborar durante varios años con esta agrupación: La Sinfonía nº 2  de Claudio Prieto (que fue mi primera colaboración  con esta agrupación), el Concierto para violín y orquesta de Alban Berg, con Frank Peter Zimmermann como solista, Rhapsody in Blue de Georges Gershwin con Joaquín Achúcarro, Las Danzas Sinfónicas de Rachmaninov con directores como Gianandrea  Noseda o Vladimir Fedoseyev,  Alexander Newsky  y Romeo y Julieta  de Sergei Prokofiev, Un americano en París de Georges Gershwin,  West Side Story de Leonard Berstein, etc.

Además de las colaboraciones con estas dos grandes orquestas también me gustaría destacar el Concierto Homenaje a Alfredo Kraus en el Teatro Real con la Orquesta Filarmónica de Madrid, en la que interpretamos Werther de Jules Massenet con Plácido Domingo y Aquiles Machado.

SaxRules: Muchísimas gracias Vicente.

1 Comment

  1. Gran músico y gran persona, una gran fusión. Lo más característico de Vicente, su humildad en su grandeza.
    Gracias por todo lo que aportas con esas inquietudes internas que deleitan el alma de quien te escucha y tiene la oportunidad de compartir contigo una cena.

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