SaxRules.com Pablo de Coupaud

Hoy vamos a entrevistar a un músico de Gijón que perteneció a la mítica generación de saxofonistas que coincidió en el RCSM de Madrid en los primeros años de los 2000. (Pata negra)

Hoy entrevistaremos al profesor de saxofón del CPM de El Ejido (Almería) que es miembro de dos grandes agrupaciones camerísticas: Sax Antiqua y Moebius Saxophone Quartet.

Hoy, SaxRules.com Pablo de Coupaud.

SaxRules: Háblanos de tus inicios en la música.

Pablo: Mis comienzos fueron atípicos. Mi padre era músico y la música rodeó toda mi infancia. Desde muy pequeño recuerdo ver a mi padre, cuando no estaba en el estudio de grabación, delante del pentagrama haciendo arreglos o sentarme a su lado en el órgano de la iglesia en la que tocaba los fines de semana. Sin embargo, yo no demostraba ningún interés por aprender música, hasta que con 11 años mis padres decidieron que era algo con lo que debía comenzar. Como yo no quería, me dijeron que si tras comenzar prefería dejarlo ellos respetarían mi voluntad, pero que no podía dejar pasar la oportunidad de aprender música. Hoy les estoy infinitamente agradecido por haberme obligado a empezar.

La razón por la que toco el saxofón y no otro instrumento es simplemente porque el profesor que mi padre creyó apropiado para mí era saxofonista: Juan Flores, un gran músico y magnifica persona a quien mi padre conocía bien. Tras un año y medio con Juan nos mudamos a otra ciudad y continué mi formación, siempre en forma de clases particulares, con Juan Antonio Martínez. Aunque no se me daba mal, no acababa de estar demasiado motivado y todos sabemos lo poco que uno progresa cuando no tiene ganas. Por ello, después de dos años de muy poco rendimiento Juan Antonio me animó a entrar en la Banda de Música Villa de Jovellanos, de Gijón, que acababa de formarse, lo cual supuso un auténtico punto de inflexión que multiplicó mi motivación, mi interés por la música y con ello, mi rendimiento. Y así, tras poco más de un año conseguí una plaza para cursar el grado medio (actual grado profesional) en el Conservatorio Profesional de Música de Gijón, casi seis años después de haber comenzado con el instrumento. Este ritmo relajado de los primeros años lo compensé en los siguientes, haciendo en cuatro años los seis cursos del grado medio. En ese centro tuve dos profesores de saxofón: Cristina Llopis, que fue mi tutora tres de los cuatro años y que siempre ofreció una actitud estupenda al servicio de mi aprendizaje, y un joven valenciano llamado Mariano García que entonces daba sus primeros pasos como profesor de conservatorio…quizá Enrique Prieto y yo fuimos los primeros alumnos a los que cautivó con su brillantez, tanto pedagógica como saxofonística. Mariano sólo estuvo en Gijón un año, en el que cursé 2º y 3º de grado medio, pero nos mostró un mundo nuevo, nos dio pie a salir de Asturias a hacer cursos, a conocer personalmente y trabajar con Fede Coca, con Antonio Felipe, con Alejandro Juárez, con Juan M. Jiménez, con Gilles Tressos o incluso con un tal Claude Delangle en el mítico curso de Benidorm, que pese a sólo poder ir de oyentes nos marcó enormemente. Así, tras el año con Mariano comencé a ir a Madrid regularmente para dar clases con Francisco Martínez y Antonio Felipe, ya hasta comenzar el superior.

SaxRules: Haz balance de tu paso por el RCSM de Madrid.

 Pablo: En Atocha estudié entre 2002 y 2006, con Francisco Martínez los dos primeros años y con Joaquín Franco los dos últimos. Fue una época intensa. Además de lo que significa estudiar en una gran ciudad como Madrid, tengo que destacar el fantástico ambiente que se vivía en general en este conservatorio, y en particular en una clase de saxofón en la que tuve la suerte de coincidir con gente como Enrique Prieto, Mauricio Gómez, Sergio Díaz-Ropero, Daniel Durán, Israel Bajo, Víctor Mansilla, David Sánchez, Miguel Ángel Lorente, David Pons, David Rubio, Alex Pons o Pelayo Sánchez. La convivencia con estos y otros compañeros me enriqueció tanto como cualquier clase magistral. Tampoco puedo dejar de nombrar a profesores de otras asignaturas de los que me llevé mucho, como Enrique Igoa, Miguel Moreno, Luis Ángel de Benito o Sebastián Mariné.

Fuera del conservatorio seguía estudiando con Antonio Felipe de manera frecuente, tanto en clases particulares como en los magníficos encuentros de FuturSax que Antonio y Dany Durán, quien ya empezaba por aquel entonces con adolphesax.com, comenzaron a organizar en Móstoles. Estos seminarios, unos cuatro o cinco cada curso académico, ofrecían la oportunidad de pasar un fin de semana recibiendo clases tanto de Antonio como de un invitado, así como asistir a un recital de los profesores. Los docentes invitados no eran cualquier cosa: Claude Delangle, Arno Bornkamp, Vincent David, Jean-Denis Michat, Julien Petit, Mariano García, Fede Coca, Tomás Jerez o Philippe Braquart pasaban por el Conservatorio de Móstoles con tal regularidad que casi nos parecía algo normal recibir clase y ver un concierto de saxofonistas de este calibre casi cada mes. Era un auténtico lujo, y más en aquella época, y quiero agradezco públicamente tanto a Dany como Antonio que se atrevieran a organizar algo así casi sin contar con recursos.

SaxRules: Cuéntanos tu experiencia en el CRR de Montpellier (Francia) donde estudiaste con Philippe Braquart

Con el cuarteto Möebius

Pablo: Al acabar en Madrid tenía claro que quería continuar mi formación en el extranjero y Francia era mi opción preferida por dos razones. Una era la tremenda importancia de la escuela francesa de saxofón, y otra más sentimental aunque igual de importante eran mis orígenes familiares. Y es que mi abuelo era francés, y aunque no llegué a conocerlo y a que nunca tuvimos ningún contacto con parientes en Francia, no podía dejar pasar la oportunidad de conocer esa cultura y aprender ese idioma. Por otra parte, yo acabé el superior con 25 años y en muchos conservatorios franceses había un límite de edad que me dejaba fuera. Montpellier sin embargo no tenía esa restricción, y ya conocía a Philippe tanto de las masters de FuturSax como del curso de Gap, donde me había causado muy buena impresión, por lo que me decidí por esta ciudad. Una vez allí, lo que Philippe ofrecía como profesor semana tras semana superaba con creces mis, ya que si en masterclass funcionaba bien su rendimiento como profesor habitual era espectacular, y tanto musical como técnicamente fue una época tremendamente fructífera para mí. También quiero destacar el buen ambiente del aula de saxofón, con varios franceses que acabaron en el CNSM y un nutrido grupo de españoles del que surgiría más tarde el Cuarteto Moebius, así como la maravillosa atmósfera de la ciudad de Montpellier, mucho más parecida culturalmente a España que las ciudades francesas más septentrionales.

 SaxRules: Háblanos de tu incursión en la música improvisada y el jazz.

 Pablo: Nunca me he dedicado al jazz, pero es un estilo que no me resulta ajeno. Desde antes incluso de entrar en el conservatorio tuve oportunidades de conocer esta música, y aunque nunca le dediqué el tiempo necesario para improvisar con soltura o para variar mi sonido clásico, estos acercamientos me sirvieron para tener cierto criterio y para poder disfrutar de esta música más de lo que la enseñanza clásica del conservatorio suele posibilitar.

El primer contacto real que tuve con el mundo del jazz y la improvisación fue en el verano de 1996, cuando asistí a los “Talleres de improvisación” que impartía Andreas Prittwitz en Gijón.  Si bien en su primera edición estaban limitados a saxofonistas, estos talleres fueron año tras año ganando envergadura, y hay que decir que hoy en día, 23 años más tarde, aún se siguen celebrando. Mi padre era el responsable del Taller de Músicos del Ayuntamiento de Gijón, y estos cursos era una de las actividades que él había promovido, por lo que yo asistía casi obligado al principio, y luego con todo el gusto del mundo. Así, desde 1996 hasta 2004, prácticamente cada verano aparcaba por unos días el mundo clásico y pasaba una semana entre standards de jazz, formando parte de combos y asistiendo a clases prácticas y teóricas de, además de Andreas, gente como Horacio Icasto, Bob Sands, Chema Saiz, Marcelo Gueblón, Víctor Merlo, Santiago de la Muela, Osvi Grecco y otros grandes del jazz nacional. También tuve la oportunidad de formar parte de la Big Bang del Conservatorio de Gijón y años más tarde, del Taller de jazz que en el CRR de Montpellier llevaba el magnífico guitarrista Serge Lazarevitch.

Aunque sea un estilo que no suelo tocar, conocerlo me permite poder dar alguna noción a mis alumnos en el conservatorio. Y sobre todo, creo que es muy útil entender las peculiaridades del estilo jazzistico a la hora de trabajar obras clásicas fuertemente influenciadas por el jazz, como lo son muchas de nuestro repertorio, sobre todo en lo referido al fraseo. Por ello, recomiendo a todos los estudiantes de saxofón que si tienen la oportunidad no dejen de tomar contacto con esta música, ya que aunque tengan muy claro que lo suyo es el clásico, tener algo de criterio de jazz enriquece muchísimo.

SaxRules: Eres profesor en el CPM de El Ejido (Almería). Háblanos de tu experiencia docente.

Pablo: Aunque ya tenía cierta experiencia pedagógica “de la que no puntúa”, fue en septiembre de 2010 cuando comencé como profesor de conservatorio, tras aprobar sin plaza las oposiciones de ese verano. Desde ese momento he trabajado en seis conservatorios distintos, lo cual tiene muchas cosas positivas como la gran cantidad de relaciones personales y profesionales que he podido hacer. Lo peor de esta inestabilidad es sin duda la falta de continuidad, ya que el hecho de cambiar cada año de alumnado (sólo repetí centro en una ocasión) es una traba importante para el trabajo del profesor y para la motivación de los alumnos, no sólo por lo que supone empezar cada año de nuevo, sino porque como no hay trabajo a largo plazo es imposible ver los resultados que una determinada manera de enseñar acaba produciendo en los alumnos. En cualquier caso estoy muy satisfecho de poder dedicarme a la enseñanza. Es algo que siempre me ha gustado y que además puede aportar mucho a nuestra propia actividad interpretativa, ya que enseñar supone cuestionarse las cosas que uno mismo hace.

Fuera del conservatorio, me quedo con haber podido organizar y ser profesor de la Academia Saxas, un  curso de verano que se celebró en Gijón entre 2006 y 2009. El proyecto nació cuando a Enrique Prieto se le ocurrió que, tras acabar el superior, podíamos aportar nuestro granito de arena al desarrollo del saxofón en Asturias. Así, siempre con el apoyo y la compañía de Antonio Felipe, invitábamos cada edición a un cuarto profesor de gran nivel, los cuales fueron Vincent David, Tomás Jerez, Mariano García y Julien Petit. También decir que pasaron por allí alumnos como unos entonces muy jóvenes pero ya brillantes Xavier Larsson, José Luis López Antón, Irene Rodríguez Ordiales, Sara Seoane o Patricia Cadaveira. Fue en definitiva una gran experiencia de la que aprendí muchísimo.

SaxRules: Nombra a las 5 personas que más te han influido a nivel musical/personal.

Pablo: 

  • Antonio Felipe: Sin duda es el primer nombre en esta lista, ya que aunque nunca estudié con él de manera oficial fue mi profesor durante más de cinco años. Pronto además se convirtió en uno de mis amigos más cercanos y, desde finales de 2003, en compañero dentro de Sax Antiqua. Aunque ya hace mucho que dejé de estudiar con él y he cambiado bastante desde entonces, una gran parte de mi manera de tocar, tanto técnica como musicalmente, viene de él.
  • Philippe Braquart: Los años con Philippe en Montpellier me aportaron un replanteamiento de ciertas cuestiones saxofonísticas que me hicieron un intérprete más completo y, sobre todo, más consciente de todo lo que pasa a nivel técnico. Este replanteamiento no supuso ningún conflicto con la manera que yo tenía de tocar, sino simplemente una aportación muy enriquecedora gracias al saber hacer de Philippe, proveniente de la tradición del saxofón clásico francés pero muy también muy pendiente de las tendencias actuales. A nivel puramente musical, su experiencia y buen gusto también me influyeron en gran medida.
  •  Mariano García: Como comenté al principio de la entrevista, encontrarme con él supuso un antes y un después en mi vida. Conocer su manera de tocar y de entender el saxofón fue para mí todo un descubrimiento, al igual que escuchar y conocer al Cuarteto Austral del cual formaba parte (aún recuerdo la impresión que me causó su concierto en Gijón en 2001). Casi 20 años después aún tengo muy presentes sus clases y los ejercicios técnicos que me proponía, muchos de los cuales sigo practicando y trabajando con mis alumnos.
  • Juan Antonio Martínez: Profesor mío antes de entrar en el conservatorio, fue quién me animó a empezar a tocar en público, quien me hizo conocer directores y solistas de música clásica, saxofonistas importantes…y a entrar en la banda de música. Fue sin duda una gran influencia.
  •  Mi familia: La influencia del hogar es siempre evidente, y en mi caso mi amor por la música empezó allí. Incluso mi madre, que nunca estudió música, cantaba habitualmente en casa. Mi hermano es bajista, y a él le debo entre otras cosas la afición a unas músicas nada tratadas en los conservatorios. Y por supuesto, mi padre, que con su apertura de miras, su pasión por todo lo sonoro y su extraordinario talento musical significó siempre un referente para mí.

SaxRules: ¿Tu momento musical más dulce?

Pablo: Imposible quedarme con uno, pero estaría entre el Concertino da Camera de Ibert que toqué con el ensemble de saxofones del Conservatorio de Madrid en el Auditorio Nacional, las experiencias de la Academia Saxas, como el concierto de profesores de la primera edición en 2006 en el que compartí escenario con Vincent David o algún momento con mis grupos, como la participación con Sax Antiqua en el Orfeo Ba-Rock de Massimiliano Toni o el II Premio con Moebius en el 3er Concurso Yamaha de cuartetos de saxofones.

SaxRules: Set up

Pablo:

  • Saxofón soprano Selmer Serie III con tudel de plata maciza, boquilla Selmer Concept, abrazadera BG Duo, cañas Vandoren tradicionales y Selmer, ambas del 4.
  • Saxofón alto Yanagisawa AW 033, boquilla Selmer Concept, abrazadera BG Tradition, cañas Vandoren tradicionales del 3 y 3½ y D’Addario Reserve del 3.0+.
  • Saxofón tenor Selmer Serie III con tudel de plata maciza, boquilla Selmer Concept, abrazadera BG Tradition, cañas Vandoren tradicionales del 3 y 3½ y D’Addario Reserve del 3.0+.

SaxRules: Próximos proyectos.

Pablo: Actualmente mis dos grupos están inmersos en cambios de proyectos. Con Moebius estamos trabajando en una gran obra de cuarteto de cuerda que espero pueda ver la luz en los próximos meses. Con Sax Antiqua estrenaremos nuevo programa en concierto este verano y pretendemos grabarlo pronto, quizás en 2020.

SaxRules: Muchísimas gracias Pablo.

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