Antiguamente no era habitual que los saxofonistas opositores a profesor tuvieran un título de máster o doctorado y por lo tanto era un mérito que podía marcar la diferencia de cara al concurso de méritos. Sin embargo, hoy en día, tener una de estas titulaciones parece ser más bien un «requisito» porque casi todos los aspirantes a ser profesor de conservatorio poseen al menos una de ellas.
Pues bien, detrás de cada titulado hay un trabajo final. Un trabajo de investigación que implica una gran cantidad de horas. Un esfuerzo importante cuyo resultado puede no aportar algo a la comunidad saxofonística si no tiene una difusión adecuada.
A continuación comparto con vosotros un enlace a un interesante trabajo de Fin de Máster de mi amigo Juan Florencio Casas (él desde luego no necesitaba hacer este máster como la mayoría porque hace años que aprobó las oposiciones). Espero que os resulte interesante.
Lo comparto a través de un enlace.
