Hoy vamos a entrevistar a un saxofonista de Madrid al que tuve la oportunidad de conocer en el último Festival de Ensembles de saxofones de Conservatorios dependientes de la Comunidad de Madrid, siendo él, profesor del Conservatorio Amaniel. Un músico con extensa experiencia tocando en Orquesta Sinfónica y Ensemble de saxofones, así como en docencia. Curtido en la Banda Sinfónica La Lira de Pozuelo este saxofonista estudió en el Superior con Manuel Miján y el Máster en investigación en nuevas tecnologías de la Música Actual en la especialidad de interpretación con Francisco Martínez.
Una suerte tenerlo en Madrid.
Hoy, SaxRules.com David Náñez.
SaxRules: ¿Cómo apareció el saxofón en tu vida?
David: Todo comenzó en Navalperal de Pinares, mi pueblo, pues aunque soy natural de Madrid y residente en la capital, mi vida ha estado ligada a esa pequeña localidad abulense donde pasaba vacaciones y fines de semana hasta donde me alcanza la memoria.
Comencé a recibir clases de Lenguaje Musical e Instrumento en unas dependencias del Ayuntamiento que la banda de música utilizaba para tal efecto, impartidas por músicos de la Guardia Real. Concretamente fueron José Belda y Carlos Aguado (profesor de Saxofón y director respectivamente) quienes vieron que tenía potencial, y hablaron con mis padres para que me llevaran al conservatorio.

¿Y por qué el saxofón y no otro instrumento? Pues por más que me han hecho esa pregunta a lo largo de mi vida, creo que nunca he podido encontrar la respuesta. Me temo que nunca hubo elección, algo dentro de mí dijo “saxofón” desde el primer momento, y así fue.
SaxRules: Háblanos de tu formación musical inicial hasta finalizar grado medio.
David: 10 años en el Conservatorio Profesional de Música “Teresa Berganza”. 10 años saliendo a toda prisa del colegio para cruzar Madrid en metro y llegar a tiempo a clase. Mi madre me esperaba para cogerme la mochila, darme el saxo y acompañarme cada tarde: hacía los deberes en el vagón apoyado en el propio instrumento, varias horas de clase en las que ella solía hacerse amiga de todo ser humano que por allí anduviera, y vuelta a casa preguntándome la lección del día siguiente (bendita mujer, deberían haberle dado el título a ella).
En esa etapa me acompañó Miguel Castillo, que creo supo detectar a la perfección el tipo de niño que yo era, y tratarme tal y como necesitaba. Recuerdo con mucho cariño aquellas clases. También conocí a Francisco Martínez que siempre tenía un rato para acompañarme a su aula y trabajar conmigo. Además, gracias a él tuve el privilegio de conocer y dar clase con Claude Delangle y Arno Bornkamp en los cursos que organizaba desde la Asociación de Saxofonistas Españoles a los que me llevaba becado.
Durante los últimos años tuve la suerte de conocer a David Pons, con quién trabajé paralelamente desde 5º de Grado Profesional hasta 4º de Grado Superior en la Escuela de Música de “La Lira de Pozuelo”. Me abrió los ojos y me enseñó un mundo de posibilidades. Sus clases mezclaban la exigencia técnica, la importancia de hacer música por encima de todo y un objetivo claro: llegar a ser autosuficiente, para en el futuro, poder continuar la labor sin él. La cercanía, la humildad y la profesionalidad son señas de identidad del que hoy considero un amigo. Creo que conservo mucho de él como instrumentista y como pedagogo.

SaxRules: Háblanos de tu experiencia en el Real Conservatorio Superior de Madrid con Manuel Miján.
David: ¡Qué maravillosa etapa! Solo de pensar en ello se me vienen a la cabeza un montón de recuerdos fantásticos y las mariposillas de mi estómago revolotean en todas direcciones.
Entré al aula de Miján en 2010 habiendo obtenido el primer puesto en las pruebas de acceso y, tonto de mí, pensé que con eso ya estaba todo hecho. Ahí me llevé el primero de los golpes de realidad que la vida tenía preparados para mí. El ritmo de trabajo de Manuel era frenético, la carga lectiva altísima y el nivel de exigencia brutal. ¡Qué falta me hacía y qué bien me vino! Esta etapa supuso un cambio radical en mi forma de ser y de ver la música y el saxofón. Fui consciente de que si quería dedicarme a esto, solo había una manera.

Una técnica absolutamente perfecta y una afinación depurada eran las columnas que sustentaban aquellas clases. Se trabajaba todo tipo de repertorio con todos los saxofones además de lectura a primera vista, pasajes orquestales y endiablados ejercicios rítmicos y de entonación. Se hablaba de música, de compositores, de acústica y organología del instrumento, del futuro laboral, etc. Cada una de aquellas sesiones era de una exigencia mental y física tremenda.
Creo que conecté con Manuel desde el primer momento y tuvimos una buena relación profesor/alumno. No tengo más que palabras de agradecimiento por la labor que hizo conmigo. Pude conocerle fuera del ámbito del conservatorio, pues me permitió acompañarle a tocar a la Orquesta de la Comunidad de Madrid en numerosas ocasiones, etapa de la que guardo grandes recuerdos y en la que aprendí muchísimo.
Tuve además durante aquellos años la oportunidad de conocer y dar clase con leyendas del saxofón como Jean-Marie Londeix, Eugenne Rousseau o Pedro Iturralde entre otros, en masterclass de fin de semana que se organizaban desde el seminario de Saxofón del R.C.S.M.M.


SaxRules: Has hablado de tus inicios en la orquesta, ¿Cómo fueron?
David: Una noche al llegar a casa del conservatorio, a principios de mi segundo curso de Grado Superior, tenía un email de Miján. En él me invitaba a acompañarle a interpretar Un Americano en París de G. Gershwin con la O.R.C.A.M. en los Teatros del Canal. En ese momento recuerdo entrar en pánico. Por un lado era una oportunidad genial como alumno que abraza el mundo profesional y como saxofonista que se acerca a la orquesta. Pero por otro lado, yo ya conocía bien a Manuel, y sabía no había más opción que hacerlo perfecto (sin despistar ni un minuto de estudio para las clases de esa semana, pues una cosa no convalidaba la otra). Así que hice lo que suelo hacer en estos casos: llamar a mi hermano mayor y pedirle consejo. Por supuesto, la respuesta estaba clara.

Ese día fue el primero de más de 50 conciertos con la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid llevados a cabo entre 2011 y 2014. A esos, le han seguido otros casi 100 entre 2014 y la actualidad con la Orquesta Clásica “Santa Cecilia”, la J.O.R.C.A.M. la O. F. E. o la Orquesta Metropolitana de Madrid, en los que he tenido el lujo de interpretar varias veces el Bolero de M. Ravel, Cuadros de una Exposición de M. Mussorgsky, West Side Story de L. Bernstein, Suite de Jazz nº2 de D. Shostakovich, Un Americano en París o Rhapsody in Blue de G. Gershwin y un largo etcétera. Como saxofonista, he de decir que ha sido un verdadero privilegio poder recorrer los principales teatros y auditorios de la geografía española dentro de una formación que no acostumbra a incorporar nuestro instrumento.
SaxRules: Has realizado un máster de investigación en nuevas tecnologías de la Música Actual en la especialidad de interpretación con Francisco Martínez en el Real Conservatorio Superior de Madrid. Cómo surgió la idea y haz balance de tu paso por él.
David: En 2018 el R.C.S.M.M. instaura los estudios de Máster y recibo la llamada de Francisco Martínez, que me propone matricularme y trabajar con él durante un año. Esta etapa me permitió acercarme a un repertorio hasta entonces desconocido para mí como era la música para Saxofón y Electroacústica.
Fue una experiencia muy enriquecedora que me permitió no solo formarme en el ámbito instrumental sino también en el campo de la investigación. Durante ese año conocí y recibí clases de grandes figuras de la música en España como Tomás Marco, Jesús Villa-Rojo, Alicia Díaz o Eneko Vadillo entre otros.
Puedo decir que conecté con Francisco durante aquel curso y desde entonces, he tenido el placer de participar asiduamente con el Grupo Sax Ensemble (Premio Nacional de Música) del que es director artístico, en diversos conciertos y grabaciones. Además, el pasado mes de noviembre me propusieron formar parte del cuarteto de saxofones de manera estable.

SaxRules: Perteneces a Sundara Ensemble, háblanos de esta agrupación.
David: Nunca perdí el contacto con los que fueron mis compañeros durante el Grado Superior, pero es cierto que los trabajos, las distancias y las circunstancias personales de cada uno, nos mantuvieron dos o tres años algo desconectados.
Un día caminando por Madrid me encontré por casualidad con Pedro Prieto. “¡No estoy en Buñol, estoy viviendo aquí!”. Mi cabecita empezó a maquinar: “Pedro está aquí, mi querida Laia había vuelto de su “visita” a Bruselas, Fernando había aprobado su oposición en Madrid, y Dani y Domingo no tardan nada en venir desde Toledo”. Así fue como una mañana cogí el teléfono y los fui llamando uno por uno para proponerles formar un grupo de saxofones.

Sundara ensemble nace con la idea de retomar el contacto con mis amigos de Atocha y volver a hacer música juntos. Nuestra pasión por el saxofón y las ganas de revivir los viejos tiempos han hecho que varios años después sigamos hacia adelante. Gran cantidad de conciertos, menos ensayos de los que deberíamos pero más de los que nos podemos permitir, programas de concierto arreglados por nosotros mismos con el doble objetivo de disfrutar y ponernos a prueba, cursos y masterclass de Saxofón contagiando nuestra ilusión con los más jóvenes…La verdad es que es maravilloso compartir tiempo con estos saxofonistas a los que tanto admiro y de los que tanto aprendo.
SaxRules: Eres profesor y director de la Escuela de Música de la Asociación Músico-Cultural “La Lira de Pozuelo”. Háblanos de cómo surgió y de tu labor en esta institución.
David: Conocí la Asociación Músico-Cultural “La Lira de Pozuelo” allá por 2005 y entré a formar parte de su banda sinfónica. Desde el primer minuto me hicieron sentir como en casa y no puedo expresar con palabras lo agradecido que estoy con la que a día de hoy considero mi familia.

Cuando terminé mis estudios superiores, me dieron la oportunidad de incorporarme a su Escuela de Música como profesor de Saxofón. En estos 10 años he podido trabajar en “La Lira” con alumnos de iniciación, de grado profesional, grado superior y posgrado. Gran cantidad de saxofonistas de todas las edades y niveles que me han permitido aprender, formarme y amar aún más si cabe la enseñanza del instrumento.
Hace 5 o 6 años me propusieron estar al frente de la Escuela de Música y gestionar un equipo de 20 profesores, una tarea difícil y de gran responsabilidad, pero absolutamente enriquecedora.
La labor desinteresada que hace Juan Pedro Álvarez y la Junta Directiva de “La Lira de Pozuelo” para la difusión de la cultura, el apoyo y la formación musical tanto individual como colectiva de los jóvenes, y las oportunidades y la confianza que depositan en personas como yo, tienen un valor incalculable.
SaxRules: También has ejercido la docencia en diferentes conservatorios profesionales de Andalucía y Madrid. Háblanos de tu faceta docente.
David: Mi etapa como profesor de conservatorio se inicia en plena pandemia en el Conservatorio Profesional de Música “Ángel Barrios” de Granada. Únicamente estuve cubriendo una baja durante un mes, las clases eran online y las tenía que impartir desde el aula de Saxofón del propio conservatorio, aunque sin tener apenas relación “física” ni con alumnos ni con profesores, pero por algo se empieza…
El curso siguiente lo pasé en el Conservatorio Profesional de Música “Andrés Segovia” de Linares (Jaén). Allí pude trabajar con un montón de fantásticos alumnos y compartir experiencias con estupendos compañeros. Fueron unos meses agotadores, pues me incorporé con el curso ya empezado y no quería dejar tirados a mis alumnos en Madrid, así que me bajaba con mi coche los lunes, daba clase durante la semana, y el viernes por la tarde me subía para poder atender el resto de clases entre el sábado y el domingo.
El pasado curso recibí la llamada del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid para incorporarme como profesor. Atocha había dejado huella en mí, pero fue maravilloso comprobar cómo tanto profesores como personal del centro también me recordaban con mucho cariño. Fue una etapa muy interesante, muy exigente y muy enriquecedora. Pude trabajar a fondo en las clases individuales (llegaba a perder la noción del tiempo y eran los propios conserjes los que nos mandaban a casa para poder cerrar el conservatorio). Compartí mis experiencias y vivencias en clases de repertorio orquestal. Di por primera vez en mi vida clases en inglés con los alumnos del programa Erasmus y ayudé a preparar recitales fin de carrera. En definitiva, pude compartir mi amor por la música y mi pasión por el saxofón en un entorno privilegiado.
Tras aprobar las oposiciones en Madrid el pasado julio, este curso he formado parte del claustro de profesores del Conservatorio Profesional de Música “Amaniel”. ¡Qué labor tan importante llevan a cabo los Conservatorios Profesionales de Música! La ilusión mezclada con cansancio en los ojos de los alumnos, las expresiones de asombro al conseguir algo por primera vez con su instrumento, las ganas de avanzar y mejorar semana a semana, la preocupación por haber estudiado poco o por tener una audición a la vista, los grupos de amigos haciendo “piña”…la vida en estado puro.
SaxRules: ¿Tu momento musical más dulce?
David: Creo que ahora mismo no podría escoger solo uno y espero que si me preguntas dentro de unos años, la decisión sea todavía más complicada.
Recuerdo con mucho cariño mi recital fin de carrera en el R.C.S.M.M. Suelo decir que es uno de los pocos momentos en que conseguí tocar tranquilo, a gusto y disfrutando del momento.
Los cuatro certámenes ganados con La Lira de Pozuelo, concretamente el de 2016, la segunda vez que lo conseguíamos en la sección de honor del C.I.B.M. de Valencia.
Algunos de los conciertos con orquesta, concretamente recuerdo con especial apego un Bolero con saxo tenor y unos Cuadros en el Auditorio Nacional, una Suite de Jazz en el Teatro Real y aquellas tardes en el foso del Teatro de la Zarzuela, en las que un chaval soñaba con convertirse en saxofonista.
Y fuera del ámbito clásico y académico, algunas de las actuaciones con mis queridos New Tocados, las he vivido con una sensación de absoluta plenitud y disfrute musical, pues no siempre es necesario vestir de frac para hacer las cosas bien.
SaxRules:¿Set-up?
David:
- Soprano: Selmer serie III Jubilee con tudel de plata, boquilla Selmer s90 180, abrazadera Bambú y cañas Vandoren tradicional 3 ½ /Légère Signature 3 ½.
- Alto: Selmer serie III Jubilee con tudel de plata y llave de armónicos, boquilla Vandoren A28, abrazadera Ishimori Gold y Vandoren Klassik, y cañas Vandoren tradicional 3½ /Légère French Cut 3 ½.
- Tenor: Selmer serie III Jubilee, boquilla Vandoren T20, abrazadera Vandoren Cuero y cañas Vandoren tradicional 3½ /Légère Signature 3½.
- Barítono: Selmer s. II, boquilla Selmer s80 E, abrazadera Bambú y cañas Légere Classic 3¼
SaxRules: Nombra a las 5 personas que más te han inspirado a nivel musical/personal.
David: En primer lugar mis padres, un verdadero ejemplo de apoyo y entrega, que sin haber tenido nunca relación ninguna con la música, brindaron a sus hijos una oportunidad que nunca podremos agradecer lo suficiente. Sin ellos, todo lo que te he contado nunca habría ocurrido.
En segundo lugar mi hermano Sergio. Él es mi gran referente musical y personal. Siempre ha guiado mis pasos y puedo decir que soy el hermano pequeño más afortunado del mundo por tenerle a mi lado.
Mis maestros. No daré un listado de nombres, pero todo aquel que lea esto y piense que un poquito de él puede estar en mí, que reciba desde aquí mi más profunda gratitud por haber aparecido en mi camino.
Mis compañeros saxofonistas y profes, de vosotros aprendo cada día.
Mis alumnos, que me escuchan, que me aguantan y que suponen una verdadera fuente de motivación.
SaxRules: Próximos proyectos.
David: Todo en general y nada en particular. Sigo adelante con todo aquello en lo que estoy inmerso, y cada jornada al terminar, solo pido poder montar el saxo otro día más.

Muchísimas gracias Rafa por la oportunidad de compartir mi andadura musical y saxofonística con esta comunidad, y enhorabuena por el trabajo tan maravilloso y necesario que haces.
SaxRules: Muchísimas gracias David.

Bonita entrevista. Enhorabuena por la trayectoria profesional y honestidad.
Me gustaMe gusta